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Testimonio de Alma
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Hola, buenos días.
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Bienvenidos a nuestro servicio. Espero
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estén tengan una muy buena mañana. Este
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servicio lo comenzamos eh reflexionando
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y tomando eh comunión. Eh con nosotros
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eh tenemos a Alma que va a compartir un
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poco sobre algo que le sucedió a ella,
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muy serio y muy grave.
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Y bueno, ella compartió eh su
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experiencia, su testimonio, eh la
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presencia de Dios con nosotros en
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nuestro grupo de familia y bueno,
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queríamos invitarla
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hoy aquí enfrente a que comparta con
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nosotros este este este testimonio.
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Amén.
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En nuestro tema de el evangelio de
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Mateo, que lo hemos estudiado todo el
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año, el tema principal es Dios conotos.
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Dios con nosotros y podemos creerlo y lo
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vamos a creer,
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pero cuando la vida es vida y ocurren
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cosas inesperadas,
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serias,
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difíciles,
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graves,
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en meses en el momento podemos perder el
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discernimiento y no ver la presencia de
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Dios. O a lo contrario nos ayuda a ver
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aún más la presencia de Dios. Amén.
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La vida está llena de interrupciones,
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está llena de sorpresas,
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de cosas inesperadas,
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pero nuestra seguridad, nuestra fe es
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que tenemos un Dios con nosotros. Amén.
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Alma, cuéntanos, eh, ¿puedes contarnos
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qué fue lo que te sucedió con tu salud?
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Ah, cómo viviste ese proceso desde el
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inicio hasta esta cirugía muy grave,
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inesperada.
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Sí. Bueno, buenos días a todos y espero
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que que pues lo que yo les pueda
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comentar les llegue a su corazón eh
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viendo Dios con nosotros siempre. Bueno,
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el primero comencé como con
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no sé si alguno de ustedes ha sentido el
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dolor del nervio ciático, ¿no? Entonces
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yo dije, "Ah, hace mucho tiempo lo tuve
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y empecé así con los mis síntomas."
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Entonces dije, "Ah, es normal, lo puedo
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manejar, tengo mi trabajo, después voy
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al doctor." No, como muchos.
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Después se me empezaron aumir, se me
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empezó a entumir la pierna eh de la
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cintura, después las dos piernas
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empezaban a contraerse los nervios,
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empecé a tener incontinencia. Entonces
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fue cuando tuve que ir al doctor.
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Gracias a Dios ese día había una cita
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que habían cancelado y fui a al
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principio dice, "Okay, todo está bien."
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Pero cuando llegué con la doctora y me
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dijo que todos esos síntomas eran
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graves, que me tenía que ir a
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emergencias ese mismo día, fue cuando yo
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me alarmé porque fue muy persistente.
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Entonces dije, "Okay, me fui a
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emergencias, me hicieron un emorde y ya
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no me dejaron salir
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ya." Entonces, de ahí, bueno, fue mucho
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proceso. E lo que yo tengo es o lo que
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yo tenía era una malformación
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arteriovenosa en la médula espinal.
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Entonces es como, "What, un dolor de
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nervio ciático es algo tan grave, pero
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Dios siempre estuvo conmigo, ¿no?
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fue algo, primero me vi un doctor y
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luego me tenían que trasladar a un
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especialista y bueno, eh me dijeron que
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me tenían que hacer una cirugía, una
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cirugía que era muy riesgosa, eh, y que
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tenía muchos, ah, riesgos hasta de no
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caminar otra vez. Y yo pregunté, "¿Cuál
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es el riesgo de no hacerme la cirugía?"
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"Pues no vas a caminar." O sea, eso
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seguro. Entonces dije, "Okay, Dios
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conmigo, pues que pase lo que tenga que
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pasar, ¿no? Al final
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yo creo que Dios siempre estuvo ahí,
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¿no?
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Y bueno,
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amén y bueno, obviamente es un tiempo
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inesperado, un tiempo muy difícil.
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Cuéntanos, ¿cómo viste a Dios proveer eh
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para ti durante ese tiempo? cuidarte y
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obviamente no tu salud, pero también
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tienes tu negocio. Ah, entonces esta
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cirugía implica no estar presente ahí
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entonces en tu vida diaria. Entonces,
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¿cómo viste a Dios en ese todo ese
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proceso?
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Bueno, primero me voy a poner emocionar.
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Mi hija Renata aquí presente
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fue la que estuvo conmigo todo el
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tiempo.
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Ella me me ayudó con las cosas de casa,
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me ayudaba a bañar.
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me ayudaba con su hermana,
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eh, me ayudaba a darme ánimos porque los
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necesitaba de verdad y yo dije, "Si no
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estuviera mi hija, ¿quién me hubiera
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ayudado?" No, todos los días iba, me
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bañaba, me llevaba de comer, se iba a la
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casa a cuidar de su hermana y así eran
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todos los días. Entonces creo que eso
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nos unió mucho como mamá e hija
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y ah también ah creo que le hizo ver a
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ella todo lo que ella también puede dar
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como persona, ¿no?
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Porque puede ser mi hija, pero no puede
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tener esa actitud y ese corazón de
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ayudarme.
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Entonces creo que ya fue un soporte muy
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importante en mi vida.
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Eh, y pues ahorita que está presente
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quiero que siempre se lo digo, pero
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quiero que lo sepa otra vez, ¿no? Ah,
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siempre nos acordamos. Mami, ¿te
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acuerdas cuando no puedas bañarte? Mami,
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¿te acuerdas cuando no puedes caminar?
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Mami, ¿te acuerdas? Sí. No, me acuerdo
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perfectamente. Me acuerdo que tú estabas
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conmigo siempre.
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ellos fue una muy importante.
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Un aplauso para
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otra compañera de trabajo que se llama
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Kenia, que la historia la voy a hacer
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bien corta.
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Ah, yo empecé a cuidar a su niña, fue la
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primer niña que yo cuidé y durante ese
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tiempo una vez me preguntó ella que cómo
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podía abrir un decker, bla, bla, bla.
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Total que le ayudé, abrió su deer y ella
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fue la que me ayudó a cuidar a los niños
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que yo tenía en en mi day de dije, "Wow,
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cómo Dios
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pone todo en su lugar." Ella se ofreció,
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nunca lo pedí, pero ella me dijo, "No te
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preocupes, yo cuido los niños que tú
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tienes en lo que tú estás en el
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hospital." Wow, qué bendición. Esa fue
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una
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ah los papás de los niños que cuido
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también fueron muy pacientes, eh fueron
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muy comprensivos porque tenían que ver a
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sus niños a la casa de ella, ¿no? No la
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mía.
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Me hablaban, "¿Cómo sigues? ¿Cómo
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estás?"
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Y yo dije, "Dios está ahí." O sea, en
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cada persona yo veía a Dios
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porque tenía eran tres familias, tres
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tres diferentes papás. Entonces, no, no
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siempre quizá alguno hubiera estado de
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acuerdo o no, pero todos estaban de
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acuerdo y eso era una bendición.
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Ah, otra persona que conocí en el
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hospital
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que se llama Raquel, yo todavía tengo
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contacto con ella. Me recuerdo la vez
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que me iba a llevar a cirugía, yo no la
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conocía, ella acaba de llegar al cuarto
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y cuando me iban a llevar me agarró de
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la mano y me dijo, "Mira, soy Raquel,
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mucho gusto, quiero decirte que Dios
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está contigo." Dije, "Wow, yo sé que
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sí." Le dije, "Mucho gusto, gracias."
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Porque lo necesitaba escuchar, ¿no?
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Aunque yo lo sabía.
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Mm. Era mucho miedo. Era mucho miedo
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porque era muchos riesgos, ¿no?
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Otra enfermera que se llama Varenca, que
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fue muy paciente conmigo, hasta de hecho
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algunos les conté que hasta me canté una
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canción
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cuando yo salí de la cirugía, que yo
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tenía que estar boca arriba, dolores
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horribles, tenía que estarme poniendo
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la medicina cada 15 minutos y sí podía.
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Entonces no podía comer, la verdad. No
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tenía mucha, no tenía visitas. Mi mamá
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también trabajaba todo el día, ¿no?
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Entonces era era difícil, pero ella me
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daba de comer en la boca cuando podía y
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me recuerdo que me cantó una canción, me
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acariciaba mi cara, me agarró mi mano
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y yo en ese momento dije, "Gracias,
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porque yo sé que esto es Dios. Dios está
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haciendo eso a través de ti, ¿no? Y me
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dijo, "¿Sabes qué? No sé, lo sentí
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simplemente
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y y sí, yo creo que es Dios aquí."
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Wow. O sea, fueron muchas cosas.
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Ah, no puedo dejar de mencionar a todas
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las mujeres de la iglesia que me
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llevaban comida, que me ayudaron, porque
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en realidad no podían ir al baño sola,
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era muy difícil. Y estoy muy agradecida
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con todas y yo sé que lo hacen, lo
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hicieron con todo el amor. Gracias por
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el tiempo, gracias por por lo que me
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ayudaron, de verdad hicieron algo,
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hicieron mucho por mí.
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Y bueno, otra amiga, otra amiga que es
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una de las mejores amigas, ella me
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ayudaba, ella iba todas las mañanas,
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ella trabaja en Santana, vive en Irme,
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pero iba todas las mañanas a hacerme
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desayuno y café y después iba a
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trabajar. Me ayudaba a limpiar cuando
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podía. O sea, es como es muy increíble
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cómo Dios me mostró su amor a través de
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muchas personas, porque puedes tener
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personas cerca, pero en los momentos
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difíciles es cuando te das cuenta
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cuánto amor hay para ti, ¿no?
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Bueno, y creo que pues mis hijos, ¿no?
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Pero creo que lo más importante de
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mencionar es eso.
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Gracias. Última pregunta antes de tomar
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comunión. Ahora que reflexionas, ¿no?
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Ves, ves hacia atrás qué es lo que has
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aprendido eh sobre Dios y qué esperanza
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le quieres compartir a alguien que hoy
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está pasando una situación similar.
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Oh, muchas cosas. Pero bueno, aprendí
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que Dios es preciso.
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Dios es detallista.
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Dios es amor,
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Dios es paciente
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y que él me sostuvo hasta en los más
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mínimos detalles, porque tengo mucho por
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mencionar, ¿no? O sea, pasaron
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muchísimas cosas,
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pero eso aprendí que Dios es proveedor
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porque me ha proveído no nada más
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dinero,
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me ha prohibido amor, cuidado
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y siempre está pendiente de mis
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necesidades, las de mis hijos.
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Creo que
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Dios, Dios siempre ha estado presente y
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alguna vez lo mencioné desde que yo
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estaba pequeña, lo he sentido
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y me y siento mucho honor
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que aún en esta situación
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eh Dios siempre está conmigo, o sea,
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Dios estuvo en cada detalle. Quiero
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mencionar una escritura
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que está en Mateo 17:20
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y dice, "Por la boca, por la poca fe que
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tienen", le respondió, "Les aseguro que
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si tienen fe tan pequeña como un grano
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de mostaza, podrían decirle a esta
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montaña, trasládate de aquí para allá y
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se trasladará. Para ustedes nada sería
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imposible."
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Entonces, Dios está conmigo porque yo
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puedo ver sus obras en mi vida, puedo
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ver cómo me sostiene, me cuida, aún
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cuando para mí es imposible, ¿no?
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Ah,
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yo quiero decirles que si alguien tiene
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alguna situación similar,
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que tengan esa fe en Dios,
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porque Dios siempre está en control.
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Ah, porque Dios siempre nos escucha
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cuando lo oramos, nos protege y nos
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sana. Yo les puedo decir ahora que
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muchas personas me ven y me dicen, "Es
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increíble que estés caminando."
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Y yo digo, "Sí, yo sé que es Dios. Yo sé
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que Dios me da esta fuerza porque algún
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plan tiene para mí, ¿no? Ah, no sé cuál,
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pero sé que Dios está en mi vida. Yo
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tengo 7 meses de la cirugía y me dieron
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para recuperarme hasta 3 años.
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Ha sido algunas he tenido algunas
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complicaciones,
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pero Dios siempre ha estado conmigo y lo
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sigue estando.
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Entonces eso les quiero decir ahora, que
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Dios es real en nuestro corazón, que con
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tantita fe que tengamos, Dios
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hace posible lo que para nosotros es
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imposible, ¿no?
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Amén. Creo que tenemos que aprovechar y
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hacer el bien, así como hay personas que
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hacen el bien para nosotros y distinguir
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su amor y su presencia en nuestras
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vidas.
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Creo que es muy importante también
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brindar esa ayuda a las personas porque
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así como yo lo sentí de otras personas,
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ese amor yo creo que yo también lo puedo
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brindar, ¿no?, en su momento. Ah, y pues
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agradezco todos los días que estoy aquí,
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que puedo caminar, que estoy viva, que
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tengo mi negocio, porque ha sido tan
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próspero después de eso que también me
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parece me parece increíble que Dios me
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sigue cuidando e en todos esos aspectos.
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Gracias, Alma. Gracias por por tu fe,
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por compartir.
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Ah,
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y bueno, si están si estamos pasando en
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algo similar, ya sea tan grave como esa
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situación o algo más personal o
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emocional, lo mismo es aplicable, ¿no?,
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de que es un Dios es un Dios con
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nosotros. Una de las muchas cosas que me
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llama la atención de la de este
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testimonio, esta experiencia
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es Alma constantemente comparte cómo vio
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a Dios a través de otras personas,
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ah, desde sus hijas, su sus hijos hasta
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toda esta comunidad dentro y fuera de la
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iglesia. Ah, y esa fe, ¿no?, de
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reconocer la presencia. algo tan simple
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como una canción después de algo tan
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grave donde no puedes, no sabes ni qué
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pensar, casi ni hablar, obviamente no
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moverte, pero que una enfermera no ah
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tenga el discernimiento
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para poder acariciar y cantar. Y todos
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nosotros, la mayoría, estamos trabajando
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con personas. Tenemos enfermeras aquí,
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maestros, maestras, el poder, ¿no?, de
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estar presente, participar en la vida
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del Dios que está sanando y redimiendo.
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Entonces, recibimos, pero también
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participamos y damos. Amén.
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Ah, vamos a tomar comunión ahorita. Si
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necesitas comunión, puedes levantar la
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mano, los sujeres te la van a compartir
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y vamos a Alma va a orar por nuestra
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nuestro tiempo de comunión.
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Okay, Señor, te damos gracias. Primero
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que nada por este día, Señor, porque
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cada día, Señor, es un regalo, porque
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estamos aquí vivos, estamos aquí ah en
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tu presencia, Padre. Gracias por
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demostrarnos en cada detalle, en cada
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persona y en cada momento, Señor, tu
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amor, tu presencia, Señor. Gracias por
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por darnos sanidad, por darnos
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esperanza,
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por darnos
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amor, Señor, y por saber que tú eres un
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Dios presente, que tú estás aquí ahora.
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Te pido, Señor, que que nos sigas
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ayudando, Señor, a poder tener ese
-
corazón agradecido, Señor, ese corazón
-
que ah que que está lleno de amor,
-
Señor, y que podamos brindarlo a los
-
demás, Padre. Gracias, Señor, por todas
-
las personas que has sanado, Señor. Ah,
-
gracias por esa
-
por esa fe que me regalas.
-
Y Señor, te pido que nos sigas cuidando,
-
que nos sigas bendiciendo y que nos
-
sigas ah dando ese discernimiento de
-
poder
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ver, sentir tu presencia, Señor. Y
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Padre, te pido todo eso, Señor, en el
-
nombre de tu hijo Jesús. Amén.
-
Esto.