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CONT... Special guest, Apostle Jared Vanberkel (New Zeland) || Invitado Especial Apostol Jared Vanberkel (Nueva Zelandia) Podcast 36 Parte 2
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Porque cuando Él mira a los enemigos en la puerta, nosotros somos su respuesta a los enemigos.
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Y entonces Él quiere asegurarse que nosotros somos flechas derechas de los respetos,
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para que Él nos pueda lanzar en contra del enemigo.
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Pero si estamos fuera de línea con la palabra de Dios, entonces vamos a hacer flechas torcidas que no van a volar recto.
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Entonces, miré al problema nuevamente y comence a pensar, Dios, ¿hay algún pecado que ha causado que tu bendición se salga del ministerio?
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¿Hay algún ídolo en mi vida que ha causado que tu mano se quita del ministerio?
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Porque yo caminaba en tu favor y había milagros todo el tiempo.
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Pero ahora parece como que no hay favor.
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Y Me llevó de vuelta las escrituras.
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Y dijo, Jared, ¿te acuerdas cuando yo me bautice?
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Y yo salí de las aguas y el Padre habló de ese cielo.
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Dijo, ese es mi hijo, en el cual amo y tengo complacencia.
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Y luego Él me llevó al desierto.
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Y su favor no me dio nada.
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No me dio una casa.
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No me dio transporte.
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No me dio comida.
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No me dio agua.
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Su favor no me dio ningún confort.
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Entonces, no se confunda en el desafío por falta de favor.
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Dijo, yo tuve que ir al desierto sin nada.
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Porque yo era la respuesta del Padre al diablo.
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Y Él era el enemigo en la puerta que viniendo a encontrarme.
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Y cuando Él vino a mi encuentro, la única arma que iba a tirar abajo en la puerta,
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era la palabra de Dios.
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Y Me dijo, Jared, es la amabilidad del Padre
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la que te despoja de todo.
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Cada arma inferior, cada arma que no puede tumbar al diablo,
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toda opción que te va a dar confusión, las despoja de ti,
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hasta que todo está recompensado, hasta que la palabra de Dios,
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porque es la palabra de Dios la cual va a vencer al enemigo.
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Entonces, en esta temporada, donde Dios me estaba mostrando diferentes versiones de Su favor,
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comiencé a hacer una oración, una y otra y otra vez,
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Jesús, te doy gracias,
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que las soluciones que yo necesito no están en tus manos.
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Las respuestas que yo necesito no están en tus manos,
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porque tú eres la respuesta que yo necesito.
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Tú eres la solución que yo necesito.
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No las estás agarrando.
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Ustedes son como el blanco perfecto.
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Y mientras yo te persigo,
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mientras revelas más de ti hacia mí,
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mientras más me hace semejar de ti,
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comienzo a recibir victoria.
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Una vez Jesús me pidió que hiciera algo para Él,
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para nuestro ministerio,
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y me dio miedo hacerlo.
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Entonces comiencé a batallar con eso,
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hasta que finalmente dije, Jesús,
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si te prometes que estarás conmigo,
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y que yo voy a ser victorioso,
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entonces voy a tomar el paso de fe y hacerlo.
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Y Jesús respondió a mí y dijo,
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¿Qué es mi voluntad en el cual tú falles?
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¿Qué es mi voluntad en la cual te veas
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torpeo tonto delante de los hombres?
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¿Te amo lo suficiente para fallar públicamente para mí?
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En el momento yo estaba en público,
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y me empecé a llorar.
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Y dije, Jesús, te amo lo suficiente para fallar en público.
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Y dijo, eso es lo que el éxito se parece en mi reino.
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A veces nos pasamos el tiempo pensando en quién es el fruto.
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O a veces en mostrar evidencia en tu vida.
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Pero mi palabra dice, permanece en mí, yo seré el fruto.
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El fruto viene para causar la intimidad.
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Y algo ocurre casi como si fuera por accidente.
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Porque el fruto no es nuestra responsabilidad.
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Pero tener intimidad con Jesús es nuestra responsabilidad.
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Mientras oraba por ustedes ayer,
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pensando en David versus Goliath.
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Y quizás pienso que no ocurrió esta manera.
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Pero mientras oraba en mi imaginación tenía una imagen de golear como se caía.
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Y luego en David como se subía arriba de su cuerpo.
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Y siento como que Dios dijo, tú eres mucho más alto.
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Cuando tú te paras arriba de tus enemigos.
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Mientras oraba por ustedes como una iglesia,
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siento que Dios les quiere dar ánimo.
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Goliath fue una de las mejores cosas que ocurrió a David.
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Fue como la fiesta de David que como que se salía de sí mismo.
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Fue el momento en la cual Dios comenzó a hablar el nombre de David sobre la tierra.
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Y cuando David comenzó a hablar su nombre publicamente sobre la tierra.
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Si a veces oramos y decimos, Señor, danos incremento.
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Señor, levántame. Hazme un pilar en tu casa.
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Hazme una luz en la comunidad.
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El Señor me hizo grande para ti.
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Entonces el Señor nos envía gigantes.
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Para que podamos hablar su nombre en contra de ellos.
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Para que podamos ver a los gigantes caer.
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Para que no podamos parar más altos en su nombre.
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Arriba del cuerpo de los enemigos.
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Porque los enemigos están a la puerta.
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Y el Padre dice, tú eres mi respuesta a ellos.
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Y yo soy la tuya.
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La más difícil que encontré aquí es la confianza en Jesús.
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Seamos honestos. Es difícil confiar en Jesús.
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Quizá lo encuentres fácil. Yo lo encuentro muy difícil.
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Yo me queje tantas veces con Jesús y ahora tampoco.
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Y a veces digo, Jesús, por favor, por favor, por favor.
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Fui a Dios tantas veces.
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Y dije, Padre, mira este reporte financiero.
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Dice que en seis semanas se nos acaba el dinero.
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Y a veces tempranamente me diría,
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¿Este es el día de hoy?
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Y yo le diría, no, no, es el día de hoy.
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Y él me diría, ¿por qué estamos hablando de eso?
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Yo te dije que mi gracia sería suficientemente suficiente para hoy.
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Entonces, ¿por qué me estás hablando hoy de lo que necesitas en seis semanas?
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Todavía no son las seis semanas.
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Y a veces suena como una pregunta retórica.
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Que después de tener esta conversación una y una y otra vez,
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Dios me dice,
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¡Jer, yo quiero saber por qué estamos teniendo esta conversación!
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Y yo le digo, porque no confío en ti.
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Y dice, bueno, por lo menos estamos siendo honestos.
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Más de una vez.
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Muchas veces.
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Yo le digo, Dios, dame un milagro para que yo pueda romper en la falta de confianza en ti.
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Estoy cansado de tener que confiar en tu palabra.
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Sólo quiero un break, un receso,
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en tener que confiar en tu naturaleza.
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Quiero un receso de estar mirando al enemigo a la puerta
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y tener que estar declarando tu nombre en contra de ellos.
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Y luego Él me muestra todas las formas en las que he declarado mi nombre en contra de él.
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Y luego Él me muestra por qué mi corazón está tan cansado.
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Y por qué me siento tan fatigado.
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Porque Él dice, ¡Jer,
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al menos el Señor mire y cuide la ciudad,
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entonces los que la cuidan, la cuidan en vano.
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¡Jer, otra vez lo estás haciendo sobre ti!
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Nunca se ha tratado de ti.
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¡Jer, tienes que entender que no puedes ganar mi favor!
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¡No puedes ganar mi gracia!
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Mi gracia es suficiente para ti hoy y es un regalo.
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Pero el desafío es rendirse.
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Hace tiempo atrás me cansé tanto
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de mirar a los enemigos de la puerta.
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Y dentro de la frustración, le dije a Jesús,
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ya no me importa sobre este ministerio que me has dado.
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He estado llorando, he estado ayunando, he estado sembrando, he estado llorando,
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he estado intercediendo, he estado trabajando.
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Si mantener este ministerio es así de difícil,
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yo ya no lo quiero, y te lo devuelvo.
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Tú puedes hacer lo que tú quieras con Él.
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Si tú quieres que viva, va a vivir.
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Y si tú quieres que se muera, se va a morir.
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Y dije, Jesús, no estoy tratando de ser espiritual aquí.
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Básicamente se me acabó la energía emocional para importarme ya.
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Y me dijo, ¡Jerid!
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Esa es la primera vez que en realidad me lo has dado a mí.
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Y dije, no. Yo sé de cuatro veces diferentes que te la he dado a ti.
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Enhoraciones, rodillas a ti.
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Dije, Jesús, te entrego este ministerio para que tú puedas hacer algo con ello.
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Y me dijo, ¡sí!
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Dijiste, dámelo para que yo haga algo con él.
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Eso no es dar, eso es manipular.
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Cuando tú me lo das a mí, no hay cosas que se relacionan o cosas que lo aten.
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No me puedes dar algo y decirle que yo lo maneje o decirme cómo manejarlo.
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Si me lo das a mí, lo pones a los pies de la cruz.
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Y ya no tienes derecho en lo cual yo haga con eso.
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Lo que el diablo hace es que él viene y él trata de manipularlos.
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¿Qué tal si tú fallas públicamente?
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¿Qué tal si tú haces esto para la gente y tus hijos no tienen de qué proveerse?
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¿Qué tal si tú proclamas sanidad y tú tienes enfermedad?
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Y él viene a nosotros en área de vulnerabilidad.
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Y él trata de mantener presos por el miedo que sentimos.
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Y él trata de manipular.
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Pero cuando nos rendimos a Jesús,
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rendimos todo lo que se trata a Jesús.
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Y cuando el diablo viene a chantajearlo,
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usted puede decir, está bien, eso no me pertenece.
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Yo lo riendo a Jesús.
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Yo le invito a que usted trate de chantajear a Jesús.
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Y dígame cómo salió.
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Simplemente me muestra una área de mi vida que no está completamente rendida.
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Y una área en mi vida en la cual estoy tratando de ser dueño de eso.
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Esto le parece algo similar de lo que le ha pasado usted o soy solo yo.
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Jesús quiere que todos nosotros,
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quiere que estemos en la mano del Padre.
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Para traer en su plenitud todo lo que pertenece al Padre.
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No es un favor en el que nosotros podemos ganar.
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Voy a hacer pausa por un momento y consultar al Espíritu Santo.
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Comenzaría a revelarnos a todo corazón de esta mañana.
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Las áreas en las cuales nos has llamado a rendir.
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Espíritu Santo te invito con tu espíritu de revelación
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para que comiences a tocar corazones,
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para comenzar a mostrarnos
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las áreas en las cuales estamos tratando de hacer nuestro propio reino.
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Un reino en el cual no tenemos que proteger.
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En el cual tenemos que guiar.
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Pero si lo rendimos a ti,
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tú te conviertes en el cual mira sobre eso
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y tú te conviertes en el constructor de eso.
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Espíritu Santo.
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Gracias que te estás moviendo.
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Que tu frescura fluya esta mañana.
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Tu frescura fluya.
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Mientras sobraba por ustedes hace meses,
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sentí como que Dios me dio una imagen
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de usted como un cazador.
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Y usted estaba en los lugares de desierto
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y usted estaba cazando por la comida que necesitaba.
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Pero el diablo venía alrededor como un león
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y él estaba matando la comida que usted estaba cazando.
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Y aunque el diablo se lo robaba,
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pero comenzó a tener hambre.
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Y no sé de usted, pero cuando yo tengo hambre me enojo un poco.
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Y me comenzó a dar más hambre y más hambre
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al punto que en esa frustración
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usted se dio vuelta y comenzó a cazar a león.
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Si el diablo viene como un león rojiente,
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pero creo que el Espíritu Santo le está invitando
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para que usted devuelta la mesa
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y para que usted rehúse ser intimidado por el enemigo
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y comience a identificar lo que está correcto,
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las áreas de pobreza
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han comenzado a robarle su herencia
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y la decepción ha comenzado a robarle de su libertad.
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El Espíritu Santo le quiere revelar
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las áreas en las cuales el enemigo ha estado cazando su comida
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y el Señor quiere que eso cause de que usted se levante
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casi como defendiéndose del enemigo.
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Mientras el enemigo miró a los israelitas,
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la respuesta de David fue,
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¿Quién es este?
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¿Quién piensa que es?
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Mientras todos se arrumbaban de miedo,
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pero había un enojo que le quemaba a David
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y fue a golear y le dijo, te voy a matar.
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Te voy a dar alimento a los padres
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y a las bestias del campo.
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Pero en eso le dio indignación.
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David dijo, no solo te voy a matar a ti
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y voy a también matar a todo tu ejército.
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Cuando vamos a la guerra espiritual,
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tenemos el derecho de escalar esa batalla.
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David estaba contento de ser con David,
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pero David no estaba convencido
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hasta que viera la victoria total.
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Creo que hay una invitación para usted
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para permitirle a su espíritu
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que tenga una postura mucho más agresiva
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y que se afirmé en usted.
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Es como una barra de acero
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que esté en usted.
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Tengo una imagen de Jesús afilándola
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como la barra del pastor,
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ese pastor de la Iglesia,
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esa naturaleza más gentil
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que te llevará a los pastores
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y te llevará a la gente.
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Creo que hay otro facete en el que
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esa barra está haciendo formada más para una guerra.
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Yo me encanta esto,
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cuando Jesús reunió a los discípulos
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y le dijo, los voy a enviar de dos en dos
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y le dijo, los voy a enviar como ovejas hacia los lobos.
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Él pensaba, ¿por qué lo harías?
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Él pensaba, ¿por qué vas a hacer eso?
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¿Por qué los vas a enviar como ovejas a los lobos?
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Yo no sé cómo pensaste tú en eso.
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¿Por qué no enviarlos como leones a los lobos?
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No leía mi espíritu.
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Y se cuando Jesús le envía a usted como ovejas,
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manteniéndose usted a salvo no es su responsabilidad.
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Se dice, ¿lo puedo enviar a ustedes como lobos?
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Porque yo voy con ustedes a los confines de la tierra
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para sanar a los enfermos echar fuera los demonios
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y sanar a los quebrantados.
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Y luego ellos vuelven a Jesús
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y le dijeron, Jesús, aún los demonios nos obedecieron.
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Y dijo, vía al diablo descender y caer de los cielos
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como un rayo.
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Y dijo, nada va a ser imposible para ti.
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Y a veces nos miramos a nosotros como ovejas.
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Pero Jesús los ve a usted como su respuesta.
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Tú eres la respuesta que yo he dado a los enemigos a la puerta.
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Tú eres mi plan.
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Tú eres mi estrategia.
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Tú eres las flechas de mi padre.
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Pero yo les voy a invitar a ustedes
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para que ustedes se rindan de una manera fresca.
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Para que ustedes dejen las áreas en las cuales el enemigo lo ha tenido cautivo.
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Para que usted confía en mi fidelidad.
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Voy a hacer dos cosas ahora por un momento.
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Lo voy a invitar en un momento como una respuesta, señor,
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y que usted pase en oración.
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Esa respuesta va a ser de que usted se someta al Señor
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a una manera fresca y que sea una arma en las manos del Señor.
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Quiero hablar tu nombre en contra del enemigo.
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Como él dijo, agoleadas conocido a mi hijo David.
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Quiero ser parte de ese ritmo con usted.
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Pero antes de hacer eso,
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quiero hablar de una situación muy rara,
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pero el Señor me dio la invitación
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para hablar sobre la oferta esta mañana.
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Creo que la acción física nos puede traer a un rompimiento espiritual.
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El testimonio que he estado compartiendo esta mañana ha sido alrededor de las finanzas.
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Porque están en las puertas de las finanzas
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donde el enemigo ha hecho un campamento sobre mí.
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Pero el principio es básicamente el mismo.
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No sé cuáles son las áreas o las puertas para usted.
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No sé en este momento en que es su área vulnerable.
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No sé dónde el enemigo está trayendo su ataque hacia usted.
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Yo sé que usted es la respuesta al Padre y él es la suya.
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Pero por eso es que quiero bendecir los diezmos y las ofrendas ahora.
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El dar para mí es un espíritu de ofensa sobre el enemigo.
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En otros momentos me he sentido intimidado.
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Y a veces no hemos tenido finanzas suficientes.
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El Espíritu Santo me ha recordado a mí quién es el jefe del dinero.
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Y me ha recordado, Jerry, el dinero no trabaja para ti.
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Jerry, tú trabajas para mí.
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Y el dinero trabaja para ti.
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Y me recuerdo que un día no teníamos suficiente dinero.
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Y teníamos que filmar un show de televisión.
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Y había un lento especial de cámara que necesitábamos.
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Y yo sabía que podía comprar uno más caro.
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Y entonces el señor me dijo, Jerry, ¿por qué eres tan tímido?
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Ve y compré el lente.
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Y dije, señor, no tenemos tanto dinero.
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Exacto, muésterle a quién es el jefe.
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Entonces quiero que tomemos una ofrenda.
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Esta mañana como un acto desafiante
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que va a mirar al enemigo como miró a David.
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¿Quién es este hombre?
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¿Quién es este que se cree que desafía los ejércitos de Dios?
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¿Qué es este ataque de que viene sobre mí en contra de mi familia?
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¿No sabes quién yo soy?
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Tú no sabes que yo soy el nombre en el que mi padre habla en toda la ciudad.
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Primero él habla de Jesús.
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Y luego él habla mi nombre.
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Porque yo soy la respuesta de mi padre hacia ti.
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Y luego él me dice, te voy a enseñar como pelear.
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¿No sabes quién vive en mí?
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Yo ya no vivo, pero Dios vive en mí.
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¿El ataque del enemigo? ¿Quién te piensas que tú eres?
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Verte desafiado, derrotado, va a ser un acto de alabanza.
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Me encanta esto en 2 Kings chapter 13.
2 Kings 13 chapter mention
-
Elisio ha estado sufriendo de la enfermedad por la cual murió.
-
Elisio ha estado sufriendo de la enfermedad por la cual murió.
-
¿Qué es esto?
-
¿Qué es esto?
-
¿Qué es esto?
-
¿Qué es esto?
-
Elisio tomó un arco y una saeta.
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Tomó entonces un arco y una saeta.
-
Luego dijo Elisio al rey de Israel, pon tu mano sobre el arco.
-
Y puso su mano sobre el arco.
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Entonces puso el liceo sus manos sobre las manos del rey.
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Saeta de salvación de Jehová y saeta de salvación contra sí.
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Y se porqueríras a los sirios con afeca hasta consumirlos.
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Toma las saetas y luego el rey de Israel las hubo tomado.
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Le dijo golpear a la tierra y la golpeó tres veces y se detuvo.
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19 entonces el varón de Dios enojado contra él.
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Le dijo al dar cinco o seis golpes hubieras derrotado a Siria.
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Hasta no quedar ninguno.
-
Pero ahora solo tres veces derrotarás a Siria.
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Compartí eso esta mañana porque le quiero dar ánimo.
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No se sienta batido si después de una victoria todavía se encuentra en el campo.
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No se sienta batido si usted fue compañero de Jesús.
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Hasta mañana y mañana lo tiene que hacer otra vez.
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No le dé desánimo si usted derrotó al enemigo y mañana el enemigo se vuelve a parar otra vez.
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Pero comience si continúe dando golpes a la roca.
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Creo que eso es rompimiento para ustedes.
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Creo que el Señor está soltando ángeles sobre ustedes.
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Creo que Él está soltando sobre ustedes una guianza fresca.
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Creo que Él está soltando provisión sobre ustedes.
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Conocimiento.
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Determinación.
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Creo que Él está lavando.
-
Lavando.
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Sanando los de corazón quebrantado.
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Trayendo redención a las cosas que se han perdido.
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Trayendo a la luz las cosas que deben ser sometidas.
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Está provilliendo fe y favor hacia con usted.
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Jesus, morí a que tan aramá, sanará a Máy.
-
Que tan aramá.
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Jesus, soledor y aramá guíanan a la mozondarca sanada.
-
Ya no no no no mozondarí a la mozondarca sanada.
-
Oro mozondó y aramá.
-
Jesus, soledor y aramá, sanará.
-
Jesus, morí a que tan aramá, sanará a Máy.