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CONT... True love for our neighbor || El verdadero amor a nuestro prójimo. Podcast 44 Parte 2

Burning Lamp Church

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  1. Jesús está diciendo,

  2. Ama a Él,

  3. Ama a Él,

  4. Si estás amando a Dios,

  5. Yo ya sé que tú estás en Cristo,

  6. Yo ya te debo de amar,

  7. Yo te amo mi hermano,

  8. Mas ahora nosotros estamos para amar a los que son vecinos,

  9. Que son semejantes a nosotros,

  10. También creación de Dios, pueblo,

  11. Mas están perdidos,

  12. Están ciegos,

  13. Muchos están fríos,

  14. Y necesitan el fuego que usted carga para vivarlos,

  15. Por eso dice,

  16. Que en los últimos días,

  17. El amor de muchos se van a friar por causa de esa maldad,

  18. Hay que no ser malditos,

  19. Y no hay que ser benditos,

  20. Amén,

  21. Dios nos llamó a bendecir,

  22. Él en nosotros es bendición,

  23. Para mí me bendice,

  24. Y no estoy para bendecir a otros,

  25. Así Dios bendice a la gente,

  26. Lucas 10 del 25 al 37,

  27. Voy en rápido,

  28. Miren, dice que este intérprete de la ley se levantó y le dijo al maestro,

  29. Haciendo que cosas,

  30. Dice heredaré la vida eterna,

  31. Y él le dijo que escrito está en la ley,

  32. Como le es,

  33. Aquel respondió y dijo,

  34. Bueno, la ley dice, amarás al Señor tu Dios,

  35. Con todo tu corazón,

  36. Con toda tu alma,

  37. Con todas tus fuerzas,

  38. Y con toda tu mente,

  39. Y a tu prójimo como a ti mismo,

  40. Le dijo, bien has respondido este habla a Jesús,

  41. Te la sabes la ley,

  42. Dice, era un que traducía, era un bilingüe como mi hermanita aquí,

  43. Bueno, dice, haz esto y vivirás,

  44. Pero él, queriendo justificarse a sí mismo,

  45. Dijo a Jesús,

  46. Pregunta quién es mi prójimo,

  47. Y usted sabe que está en la ley,

  48. Ahora aquí comienza la parábola,

  49. Le habla acerca de este buen samaritano,

  50. De un buen prójimo,

  51. De un buen vecino,

  52. No le está hablando de su hermano,

  53. Porque la pregunta es,

  54. Entonces, quién es mi prójimo?

  55. Porque los judíos,

  56. O este intérprete de la ley,

  57. Él sabía quién era su bro,

  58. Él sabía quién eran sus hermanos,

  59. Pero no entendían lo de su prójimo,

  60. Porque la religión les había cegado ver el prójimo,

  61. El que era el samaritano,

  62. El que ellos miraban como una gente impura,

  63. Mezclada, mestiza, como te le llaman,

  64. No era 100% sangre pura,

  65. Tenían una mezcla de,

  66. De idolatrilla,

  67. Me están entendiendo,

  68. Los miraban indiferentes,

  69. No eran semejantes a los judíos,

  70. Ya me están entendiendo,

  71. A veces el cristiano en la gente se enfría el amor y vea la gente,

  72. No como a Dios y tampoco como a ellos,

  73. Que el Espíritu Santo nos enseñe,

  74. Y que nos guíe a esta verdad y a esta justicia,

  75. Que nuestro prójimo,

  76. Tal vez no es mi hermano,

  77. Pero es como yo,

  78. Es semejante al yo soy,

  79. Usted se ha puesto a pensar cuando dice yo,

  80. Piensen lo que Moisés le dijo al faraón,

  81. Quién te mandó, no,

  82. Me mandó yo,

  83. No decía me mandó yo,

  84. Yo, yo, yo soy, me mandó,

  85. Por eso dice la criatura Cristo en mí, yo en Cristo,

  86. Yo en Jesús, él en nosotros,

  87. Por eso entendemos que el Espíritu vita en nosotros,

  88. Que nos da la fuerza para amar,

  89. Para soportar el amor, todos los sufren,

  90. Nos da la gracia para sufrir,

  91. Usted no conoce el amor si usted no ha sufrido,

  92. Y ha permanecido,

  93. En contacto,

  94. Con ese alguien o persona que lo hizo sufrir,

  95. Ya sea un pariente o amigo, quien sea,

  96. Dios es amor, el amor es benigno,

  97. Me estoy quedando ahí en eso,

  98. 31, donde estábamos, me perdí,

  99. Te acuerdas de la pregunta, y quién es mi prójimo,

  100. 30, respondiendo a Jesús, dijo, este es tu prójimo,

  101. Un hombre que descendía de Jerusalén a Jericó,

  102. Cayó en manos de ladrones, los cuales lo despojaron,

  103. Lo hirieron, y se fueron dejándolo medio muerto.

  104. Aquí no está diciendo su hermano, dijo, un cierto hombre,

  105. Entran a saltarlo y lo dejan por muerto,

  106. 31, aconteció que descendiendo un sacerdote,

  107. Por aquel camino, y él nos hizo nosotros reyes y qué,

  108. Pasó un joel por ahí, pasó un anciano por ahí,

  109. Pasó un cristiano, llamado ese rey y sacerdote,

  110. Y el rey de Jerusalén,

  111. Pasó un sacerdote por ahí, pasó un cristiano,

  112. Un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo,

  113. En vez de ayudarlo,

  114. Y ese no está hablando de sacerdote el pastor Daniel,

  115. Está hablando de esa persona que tenía un acceso a la presencia de Dios,

  116. Quien de nosotros no tiene acceso a la presencia de Dios,

  117. Porque el velo ya se rasgó, entremos pues confiadamente al trono de su gracia,

  118. Hay que acercarnos a Dios, ya me está entendiendo,

  119. Ustedes sacerdote, sea mujer o hombre sacerdotizas,

  120. Usted está para administrarle a Dios sacrificios,

  121. Frutos de alabanza, que confiesan su nombre de Él,

  122. Y cómo alabamos a Dios, no solamente con cánticos,

  123. Sinó también alabamos y exaltamos el nombre de nuestro Dios,

  124. Exclamando su nombre, como lo hacemos, también con nuestros hechos,

  125. Se fue 32, asimismo un levita,

  126. Llegando cerca de aquel lugar y viéndole pasó de largo,

  127. Ya y después le digo lo que es un levita, siga el 33,

  128. Pero un samaritano, un vecino, un paisa,

  129. Era un paisano, no era un carnal, no era de la familia,

  130. Un samaritano que iba de camino, vino cerca de él y viéndolo,

  131. Fue movido a misericordia,

  132. Y acercándose, vendó sus heridas, echándole aceite y vino,

  133. Y poniéndole en su cabaldura lo llevó a la casa,

  134. Y cuidó de él, siga el 35,

  135. Otro día al partir sacó dos denarios, santo,

  136. Y los dio al mesonero, al de la casa,

  137. Al del hotel y le dijo,

  138. Cuídamele y todo lo que gastes aún más,

  139. Yo te lo pagaré cuando regresen,

  140. No fue suficiente,

  141. Esta persona que tenían como no de la familia,

  142. Esta samaritano,

  143. Esta persona que no era de la decendencia pura,

  144. No fue suficiente solamente llevar a este hombre, al hotel, al mesón,

  145. Él se dio más,

  146. Dos denarios y dijo, aún si te gastas más, si no es suficiente,

  147. Yo cubro la cuenta,

  148. Si se le antoja una hamburguesa, cóbramela, yo te la voy a pagar,

  149. ¿Quién pues de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?

  150. El 37, el que usó de misericordia con él,

  151. Entonces Jesús le dijo, ve y haz tú lo mismo,

  152. O sea, el religioso pasó por ahí,

  153. Él conocía a Dios, ese sacerdote presentaba sus ofrendas a Dios,

  154. Y el que le evita,

  155. Este que cante hace el borroto,

  156. Este y se le da de que mira, yo toco bien bonito,

  157. A mí me tiene en el altar allá,

  158. Músico de la iglesia,

  159. Un preicador de la palabra,

  160. Que es el señor,

  161. Tampoco, tampoco se interesó,

  162. Tenga cuidado pueblo,

  163. Porque nosotros pensamos que solamente los salvos, nosotros tenemos derecho y acceso al amor de Dios,

  164. Si Dios nos amó que nos hizo sus hijos,

  165. Pero antes de hacernos a ti a mis sus hijos, Él nos amó a todos,

  166. Él almo al mundo,

  167. Él almo al Maldiciente,

  168. Él almo aquel padre que dejó a sus hijos los abandonó,

  169. Él los ama todavía,

  170. Él ama aquel que está perdido con las mujeres,

  171. El mujeriego que no tiene respeto,

  172. Él ama al esposo que maltrata la esposa,

  173. Mas Él no ama y Él no se goza con sus hechos,

  174. Pero de tal manera nos ama,

  175. De tal manera que dio a su propio hijo en la cruz que muriera por nosotros,

  176. Quien de nosotros daríamos un hijo,

  177. Por nosotros solo aquí, la cantidad que estamos,

  178. Yo no,

  179. Y que yo no lo den, no es pecado porque el yo ya lo dio,

  180. Yo no tengo que dar a mi hijo,

  181. Pero usted ponga esa pensar,

  182. De usted un hijo,

  183. Y ve a lo morir,

  184. Escuche lo gritar,

  185. Por su hijo,

  186. Por mi abandonas,

  187. Por favor,

  188. Por mi desamparado,

  189. El mundo,

  190. Está clamando así,

  191. No conocemos y no escuchamos el mundo gemir pueblo,

  192. Pero esa mujer que anda con muchos hombres,

  193. Está clamando y a quien desea conocer y llenar ese vacío, conocer a Dios,

  194. Ese hombre maldiciente,

  195. Es su alma, está clamando, conocer a Dios el Padre,

  196. No te lo va a decir con palabras humanas,

  197. Porque yo era uno de esos,

  198. Y yo conozco a muchos,

  199. Que por dentro están clamando,

  200. Y su alma clama,

  201. Es al místa decía,

  202. Como el ciervo que brama por las corrientes,

  203. Anda buscando agua,

  204. Está bramando,

  205. Así clama por ti,

  206. O Dios, el alma mía,

  207. Y decía, mi alma tiene sed,

  208. Mi alma tiene sed, el Dios vivo,

  209. O sea que a usted tal vez anda buscando dinero, riqueza, reconocimiento,

  210. Pero su alma está buscando a Dios,

  211. Y los religiosos de ese tiempo,

  212. Solamente se enfocaban en lo que ellos tenían conocimiento,

  213. La ley, la ley de Moses,

  214. Amarás a que va a tu Dios,

  215. Con todo tu corazón, todo lo que tú eres,

  216. Más vino la palabra, el cumplimiento, la palabra,

  217. El cumplimiento de la ley,

  218. Se les aparece en carne de cuerpo físico,

  219. Y les dice sí,

  220. Y dice a ellos,

  221. Ahora hay una segunda parte,

  222. Amarás a tu prójimo como a ti mismo,

  223. Amarás a tu prójimo como a ti mismo,

  224. Hay mucho más que quisiera yo barcar,

  225. Pero esto continúa,

  226. Esto continúa, pueblo, lo dejo con esto,

  227. Porque vemos muchos aquí,

  228. Que tal vez se nos han freado el amor,

  229. Y no estamos nosotros,

  230. Verdaderamente, caminando en amor,

  231. O caminando con Dios,

  232. Tenemos a Dios,

  233. Es como conocer el idioma de inglés,

  234. Y no usarlo,

  235. Pero yo lo hablo muy bien para su información,

  236. Y ve yo lo uso todo el tiempo,

  237. Lo uso para defenderme,

  238. Y lo uso para bendecirme,

  239. Y también lo uso y todavía lo uso para bendecirme,

  240. No es solo para mí,

  241. En mi niñez,

  242. En mi joventud,

  243. Yo ayude a oh, charende,

  244. Porque Dios vea depositados amor en mí,

  245. Amemos,

  246. Y vamos a pedirle a Dios en este día,

  247. Que nos revele que es su verdadero amor,

  248. Que nos enseña el Espíritu Santo como amar a nuestro prójimo,

  249. En el momento que debemos hacerlo,

  250. Porque le digo, no es solamente un hola como estás,

  251. No es amor,

  252. Porque nos llevó ahorita, nos introdujo algo en antes,

  253. Y yo lo practico,

  254. Muchos de ustedes aquí son testigos de eso,

  255. Que se le acritura,

  256. Cómo le puedes ir a tu hermano, Dios te bendiga,

  257. Y ves su necesidad, no es el azucar,

  258. Cómo es que Dios lo va a bendecir,

  259. Ah, pues que Dios lo bendiga,

  260. Sí, pero ¿Quién es semejante a Dios?

  261. Delante de esa persona necesitada,

  262. ¿Quién es semejante a Dios que él tiene acceso?

  263. Nosotros, pueblo,

  264. Y para su prójimo,

  265. Para nuestros enemigos,

  266. Aún a nuestros enemigos,

  267. Más adelante nos habla la criatura ahí,

  268. Que Jesús dice,

  269. Que debemos llamar a una a nuestros enemigos,

  270. Cómo es que amamos a nuestros enemigos,

  271. Que Jesús cuando estaba siendo crucificado,

  272. Dice la criatura,

  273. Que él dijo al padre,

  274. Perdónalos,

  275. Porque no saben lo que hacen,

  276. Dicen que eran sus amigos lo que estaban crucificando a Jesús,

  277. Eran uno, eran soldados bárbaros,

  278. No tenían corazón,

  279. No estaban fríos, no tenían corazón,

  280. Así expresa el mundo, ¿no?

  281. Y ya esta la ocasión usted dice,

  282. Pero esa edad Jesús era su misión,

  283. Tenemos otro,

  284. Que no era el salvador del mundo,

  285. Era un evangelista pre-queor como usted y yo,

  286. Uno que llevaba las buenas nuevas como debemos de hacerlo tuyo,

  287. Se llama Esteban,

  288. Cuando estaba siendo apedreado,

  289. Dice la criatura,

  290. Que él también exclamó,

  291. Cuando estaba siendo apedreado,

  292. Por causa del evangelio,

  293. No porque se había metido con la vieja de otro hombre,

  294. No por adulto,

  295. Estaba siendo apedreado por la causa de Cristo,

  296. Eran enemigos, no eran familia ni amigos,

  297. Dice la criatura, que él clamó a Dios,

  298. Padre, no le tomes en cuenta sus pecados,

  299. Usted y yo, lo que haríamos tal vez,

  300. Tal vez lo maldijéramos,

  301. Que tal te hagan como a mí,

  302. Eso no dice la criatura,

  303. Eso nos dice que debemos de amar a nuestros enemigos,

  304. Dejése los a Dios, Pedir por ellos y orar por ellos,

  305. Y sabe que mientras usted tenga enemigos y yo tengamos enemigos,

  306. Como se dice, el gol de nosotros, la meta de nosotros,

  307. Con esos enemigos, debe ser que ellos sean restaurados con Dios,

  308. No conmigo, a que mi enemigo conozca Dios,

  309. Y ahí, ese enemigo, y aseguro que te va a llevar a comer,

  310. Te va a llevar de compras, te va a amar,

  311. Porque el amor de Dios va a estar en él,

  312. Pero nosotros queremos hacerlo nuestra manera,

  313. En vez de mostrar al carácter de Dios, lo que es el amor de Dios,

  314. Ser paciente con ellos, ser misericordioso con ellos,

  315. Ser compasivo con ellos,

  316. Sufrir por sus causas de Dios,

  317. Aún hasta físicamente como Esteban,

  318. Yo le pido el Espíritu Santo,

  319. Que un día Dios soy perseguido físicamente así,

  320. Él me dé de su gracia para pedirles perdón por ellos,

  321. Porque si yo muero con coraje en ese rato,

  322. Yo dudo que yo ve a Dios,

  323. Por eso Esteban, se puso cuenta con Dios,

  324. Él vivía recto delante de Dios,

  325. Estaba bien delante de Dios,

  326. Él miró a Jesús, dijo que vio a los cielos abiertos,

  327. Pero a un asino se exaltó,

  328. Él pidió por sus enemigos,

  329. No le tomes en cuenta su pecado,

  330. Es el verdadero amor del Padre,

  331. Es el verdadero amor de Dios,

  332. Que Jesús vino a revelar a la tierra,

  333. Que vino a traernos al mundo el amor del Padre,

  334. Que Dios no quiere que nadie se pierda,

  335. Por amor a nosotros,

  336. No quiere que ninguno se pierda,

  337. Él nos extiende la oportunidad,

  338. Y en esta hora,

  339. Si hay alguien que quisiera sus ojos,

  340. Que tal vez ha estado,

  341. Ha sentido como coraje,

  342. O tiene falta de amor,

  343. O falta de perdón por alguien,

  344. Pase para frente,

  345. Queremos administrar.