Sermon
Eyes To See Jesus - Ojos Para Ver A Jesus | Special Guest Pastor Sabrina Lopez. Podcast 77 Parte unica
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Es bueno que habéis aquí con nosotros.
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Dios te agradece a ti por escuchar a nosotros.
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¿Están listos para recibir la palabra?
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Hoy tenemos un trato.
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Entonces les pido que se pongan de pie.
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Quiero que todos recibamos a la Pastora Sabrina.
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Estás muy orgulloso de ti.
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Puedo recibir la palabra.
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Te deseo la gloria.
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Dime, te dices más una vez.
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Te dices todo.
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Te dices todo.
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Oh, sí, tú eres.
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Te dices de mi confianza.
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Te dices todo.
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Te dices todo.
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Oh, te dices de mi corazón, mi divosión.
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Te dices todo.
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Y a ti te dices todo.
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Te dices la gloria.
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Te dices todo.
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Te dices la gloria.
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Dime, te dices todo.
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Para siempre, para siempre.
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Toda la gloria y toda la honra es tuya, señor.
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Estamos aquí para ti, por ti.
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Oh, tú eres la única razón que estamos aquí.
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You're the reason why we're here.
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On the Saturday night, we're here because of you and for you.
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So we give you all the glory.
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Oh, we thank you, Jesus.
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Thank you, Lord, for your presence.
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Gracias, señor, por tu presencia.
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Gracias por tu bonita de tu fidelidad.
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Gracias por una casa que te da la bienvenida.
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Gracias por una casa que ha sido la expresión de tu corazón.
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Gracias por que han sido tus manos y tus pies.
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Gracias por usarlos para tocar a un pueblo, un grupo en Austin, señor.
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Gracias por permitir que nosotros te veamos aquí.
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A través de sus vidas, que vamos toda la bienvenida.
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Y el pueblo dice, amén, amén, pueden tomar su cien.
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Es un honor y un privilegio estar aquí en la casa con ustedes hoy.
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Y la vida ha cambiado desde que hemos caminado por unos años con ustedes.
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Y considero esta casa mi hogar.
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Y no puedo decirle una historia después de la historia de todo lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.
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A través de las vidas en esta casa.
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Y le damos a Dios gloria por eso.
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Le quiero dar honor al Señor por su fidelidad.
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Hemos podido ver la fidelidad de Dios en nuestras vidas.
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Pero también con los pasores sandoval.
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Y es asombroso como Dios conectó todo divinamente.
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Y les quiero dar gracias a sus hijos.
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Gracias por compartir de sus padres con nosotros.
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Saben que los pasores sandoval han pasado aniversarios, noches con nosotros desvelándose.
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Han viajado para estar en momentos claves en nuestras vidas para estar con nosotros.
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Papá te honro por eso y muchas gracias por eso.
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Pueden entender por qué estoy nerviosa.
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Porque él es el maestro y yo la estudiante.
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La primera vez en esta casa compartiendo con ustedes.
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Pero le doy gracias por creer en mí.
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Y por echarme porras mientras que yo lo hago también.
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Eso es muy importante.
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Es importante que alguien te esté echando porras.
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Pueden cerrar sus ojos por un momento.
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Dame los ojos para ver a Jesús.
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Quiero verte a ti. Quiero conocerte.
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En esta noche les voy a hablar de la vista.
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Y es muy interesante estudiar científicamente.
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Es muy poderosa.
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Y a veces lo subestimamos.
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Y no voy a darles la explicación científica.
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Pero es increíble saber cómo Dios creó todo.
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Aquellos de nosotros que usamos lentes saben un poquito de lo que estoy hablando.
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Y si te despertas en la mañana y no puedes ver nada.
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Yo uso contactos.
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Pero si me los quito,
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estoy tan ciga que ni podría saber quién eres.
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Como te llamas, no los podrías distinguir.
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Por un momento creo que imaginen lo que es perder la vista de un momento a otro.
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Esar completamente ciego.
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¿Cómo te moverías?
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¿Cómo harías lo que estás acostumbrado a hacer o lograr las cosas que quieres lograr?
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Y seguramente si estuvieras ciego estarías topándote con todo.
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Y lo más probable es que de alguna manera te rompas algo porque no estás acostumbrado a caminar ciego.
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Imagínense cocinar sin poder ver.
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Imagínse manejar sin habilidad de ver.
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Nosotros lo hacemos sin lentes a veces, yo sé que usted es más sin lentes.
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Es loco.
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El tipo de regalo que es la vista.
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Sin embargo antes de Cristo la Escritura nos dice que nosotros estábamos encegados.
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Entre otras cosas.
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Ese era el estado en el que estábamos.
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Sabíamos en qué dirección estábamos yendo.
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Éramos ciegos al hecho que la ira de Dios estaba sobre nosotros.
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Estábamos ciegos de nuestro pecado.
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No podíamos discernir lo bueno de lo malo.
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Vivíamos y riendo a aquellos que amamos.
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Vivíamos de tal manera que nada más íbamos más y más profundo en la miseria.
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En la vergüenza.
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En el quebrantamiento.
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Y en el dolor.
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Es el lente de la Iglesia de Jesucristo.
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Por lo que nos pregunto no es nosotros, sino que Jesus es Cristo.
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Nosotros no nos predicamos a nosotros mismos, sino que proclamamos a Jesucristo como Señor y nos declaramos siervos de ustedes por amor a Jesús.
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Porque Dios que mandó que de las nieblas surgiera la luz es quien brilló en nuestros corazones para que se revelara el conocimiento de la gloria y de Dios en el rostro de Jesucristo.
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Les quiero recordar en esta noche que antes que ustedes permitieron que Jesucristo entre sus corazones.
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Ustedes vivían de la manera en que acabo de describir.
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Estaban ciegos.
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Causando todos los tipos de malditos en tu vida y en mi vida.
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Pero cuando lo recibimos.
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Cuando lo recibimos como Señor y Salvador.
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Cuando escuchamos el Evangelio.
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Él hizo que su luz brillara en nuestros corazones.
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Y nos dio la luz del conocimiento de la gloria de Dios.
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Que lo podemos ver en el rostro de Jesucristo.
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Pero les podría decir en esta noche que la voluntad de Dios no es solamente que no esté ciego en ese momento.
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Porque Él está quitando esa ceguíes de nuestros ojos.
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Porque abre tus ojos.
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Él quiere que tú lo veas y que lo conozcas.
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Pero no es algo que pasa una sola vez.
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El deseo de Dios no es solamente que ya no esté ciego.
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Pero Él quiere que tú y yo continuamente lo estemos viendo y contemplando.
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Vamos a Segundo de Corintios capítulo 3 versículo 18.
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Por lo tanto todos nosotros que miramos la gloria del Señor a cara descoberta.
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Como en un espejo somos transformados en gloria en la misma imagen como por el espíritu del Señor.
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Cuando ven la palabra estamos siendo.
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No es en el verbo pasado.
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O en el futuro.
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Pero en el presente.
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Y es continuo.
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Entonces tenemos que ser continuamente transformados.
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Continuamente contemplando.
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Continuamente viendo.
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Es presente.
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Es un proceso continuo.
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Porque algo sucede cuando lo vemos.
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Algo sucede cuando lo contemplamos.
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En ese momento es que lo podemos conocer.
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Entonces te podrías preguntar cómo es que lo puedo ver continuamente.
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Número 1 tenemos que renovar nuestras mentes con la palabra de Dios.
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Sé que la semana pasada el paso habló de estos romanos 12 versículo 1 al 2.
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Y lo que me ha dado es que no se puede tratar mi mejor trabajo para poder continuar eso.
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Así que hermanos yo les ruego por las misericordias de Dios que se presenten ustedes mismos con un sacrificio vivo,
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santo y agradable a Dios. Así es como se debe adorar a Dios.
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Y no adopten las costumbres de este mundo.
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Y resalten esa parte sino transformarse por medio de la renovación de su mente.
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Para que así comprueben cuál es la voluntad de Dios.
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Y cuál es su voluntad. Lo que es bueno, agradable y perfecto.
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Si me quitan mis lentes grandotes, yo no puedo discernir quién es mi esposo.
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Eso es un problema.
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Puedo estar caminando por todas partes y tratar de buscar a alguien que está guapo como él.
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Y me podría equivocar porque no puedo ver claramente.
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Entonces a través de la palabra de Dios se nos dicen tienes que cambiar la manera que piensas.
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Así puedas ver claramente. Porque si no cambias la manera que piensas,
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vas a llamar a algo que no es opuesto de lo que piensas que es.
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Y luchamos viniendo al Señor y decimos que creemos.
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Creo que vas a proveer, creo que puedes restaurar, creo que puedes sanar.
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Pero hay todos estos velos que causan a ver algo distorcionado.
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Pero la manera que lo podemos ver claramente es a través de continuamente renovar nuestra mente.
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Y sacando cosas que no son de Dios que vienen contrario a la naturaleza de Dios.
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Así podamos saber su carácter.
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Entonces cómo me puede acercar a una situación conociendo el carácter de Dios.
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Es muy interesante para mí cómo usamos mucho lenguaje cristiano.
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O el Señor va a proveer. O él va a hacer algo por mí.
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Él es mi ayuda. En la tormenta le está conmigo. Pero nuestras acciones dicen,
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yo dudo que Dios, yo no creo que él es suficiente.
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Entonces nos estresamos y nos dormimos en la noche.
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Y yo no sé ustedes, pero yo a veces lloro.
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Y me frustro y me estreso. Y lo que yo estoy diciendo, pero lo que sé muy profundo ahí adentro mío no equivale.
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Entonces lo que necesito es una palabra del Señor
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para que confronte esa creencia falsa
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en mi mente y quites a mentira que lo reemplace con la verdad de Dios.
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Y cuando tengo la verdad de Dios, ahí tengo la capacidad de ver al Señor correctamente.
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Alguien puede decir a mí, lo están leyendo en su palabra.
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Es una cosa hermosa lo que está escribiendo el Apóstol Pablo,
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que ahora tenemos la habilidad a través de la palabra de Dios para poderle ver a él correctamente.
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Pero ahí no para.
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Tú y yo tenemos que caminar en humildad y sinceridad.
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Y James habla de el Hombro Horrugioso y el Hombro Humilde.
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Él dice que Dios se opone al que es orgulloso.
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Esto pasa en mi iglesia también.
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Entonces Dios se opone al orgulloso, pero le da gracia al humilde.
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Ven que la humildad es la definición que yo puse.
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Es reconocer tu necesidad por Cristo, pero a la misma vez,
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el reconocer que todo lo que tú necesitas solamente lo provee a Él.
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No es nada más decir, hay pobrecito, yo reconozco que aparte de Él no puedo hacer nada.
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Pero también reconozco que Él sabía que yo lo necesitaba desescaladamente.
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Entonces Él fue a la cruz para proveer un paquete de todo lo que yo voy a necesitar.
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Y solamente se encuentra en Jesús.
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Entonces, el venir al Señor con humildad y sinceridad,
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les puedo dar un ejemplo de David.
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David se encuentra en un problemón.
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Él se equivocó.
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¿Has alguien estado allí antes?
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Yo muchas veces me he equivocado.
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Pero es tan difícil admitir cuando hacemos algo mal.
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Cuando hacemos algo mal, es fácil decir que mi cónduga
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se escucha como el jardín, la esposa que me dice,
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si no tuviera tantas cosas que hacer,
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entonces David se equivocó.
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Él pecó en contra de Dios.
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Pero en el Salmo 51 lo encontramos escribiendo.
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Él dice, yo he pecado contra ti.
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Yo fui concebido en pecado.
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Pero dice, pero yo reconozco que tú amas la verdad en lo íntimo.
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Y en lo íntimo me haces entender sabiduría.
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Él es la humildad y la sinceridad.
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El venir al Señor,
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reconociendo que no es lo que yo hago,
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lo que produjo las horas que ahorro o intercedo.
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Pero viniendo y siendo dependiente y decir,
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y te vengo a decir que me he equivocado.
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Y después te dice, ve y pide perdón.
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Él fue el que estuvo bien atrevido conmigo.
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Y él dice, pide perdón.
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Otra vez.
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La humildad y la sinceridad le abren la puerta al Espíritu Santo
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para corregirte, para enseñarte y para guiarte en todas las cosas.
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Sé que está dura la cosa.
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Y cuando el Espíritu Santo viene,
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lo último que hacemos es ceder,
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el permitir que su palabra y su presencia nos transformen.
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Es en ese lugar secreto donde Él opera en nosotros
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y él lidia con cosas.
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Y ahí es donde él lidia con toda la ropa sucia.
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Y él dice, tú tienes una actitud bien fea.
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Tú no tienes mucha paciencia.
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¿Quién yo?
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Yo hablo en lenguas.
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¿Sabes en qué turno de intersección estoy?
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Yo soy en el equipo de intersección para los pastores.
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Hay niveles.
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Y él dice, salte de ese lugar alto en el que estás.
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Ahora que has sido humilde y sincero,
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vas a ceder a donde te estoy diciendo que vayas.
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Y cuando cedes,
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ahí vas a ir bajo operación.
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Y ahí es donde Galatas habla acerca del fruto del Espíritu
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que se desarrolla en nosotros.
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Y el pueblo o la gente va a poder ver a Jesús en nosotros
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y a través de nosotros.
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¿Sabes, ¿puedes recordar que el pastor ha mencionado esto
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antes de Moisés?
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Yo el monte y después bajo el monte.
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Y hay tanta gloria sobre Moisés
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que la gente no lo quiere ver.
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Entonces él les coge para ayudar a la gente.
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Eso no se ve como un velo, pero él pone un velo.
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El velo es para filtrar la luz.
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Y a veces tú y yo tenemos traumas,
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abusos, faldes perdón.
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Todavía no podemos perdonar a los hermanos
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que se fueron a otra iglesia
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porque no entendemos los cabios,
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porque las transiciones y tenemos esos filtros
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que no nos permiten verlos.
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Y él quiere remover estos velo.
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¿Puedes imaginar los fericies?
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Completamente se mistieron en Jesús.
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Estaba ahí enfrente de ellos
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y no lo pudieron ver.
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Y todos leemos la vida y decimos cómo no lo vieron.
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Él estaba físicamente caminando entre ellos
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y no lo vieron.
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Pero en esta casa,
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él camina por las bancas y los altares
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y porque tenemos todos estos filtros
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de lo que piensamos que debería ser
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y de lo que debería ser.
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¿Por qué tenemos estos filtros de cómo pensamos
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que debería ser y cómo se debería ver?
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No lo vemos.
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Y he escuchado que la gente me dice
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¿Por qué Dios siempre la bendice a ella?
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Porque no lo vieron.
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No lo vieron.
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Y en nuestras vidas,
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yo creo que el Espíritu Santo
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nos está confrontando
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y nos está diciendo
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que tiene que haber un capio.
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Pero tienes que leer la palabra de Dios.
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Tienes que meterte en la palabra de Dios.
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El Salmismo de David dijo
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señor, sé algo distorsional en mí.
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Revelamelo.
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Dijo, deja que las palabras de mi boca
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y la meditación de mi corazón
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en otros palabras, no dejes que nada más me luzca bien.
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Dejame caminar bien por dentro
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porque mi deseo es que te honres
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y te soltamos.
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Y entonces debemos renovar
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nuestros trasmentes
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y tenemos que llegar a un lugar
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donde nos humillamos
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antes de que el Señor
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diga, Dios, no es el churches,
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no es el pastor.
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Es mi Dios.
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No es el pastor, pero es yo.
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Hay una canción que antes se cantaba
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y luego se dice
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que es yo que está en el need de la prayer.
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Cátamos los santos y decían, soy yo,
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parando aquí cantando en la necesidad.
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No mi hermana,
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pero sino yo.
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O cómo cambian las cosas
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después de una pelea
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cuando dice, señor, soy yo.
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No es mi esposo.
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No son mis hijos.
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Soy yo, señor.
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Cámbiame a mí, señor.
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Y creo que en este momento
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el Señor está preparando a su novio
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para que todos estos filtros
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que no nos permitan ver
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que se remueven
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todas estas cosas
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que no nos permiten ver
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lo que sean removidas.
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Voy a compartir dos cosas
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con ustedes.
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Hubo un momento
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con el Señor un día
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y no les voy a dar todos los detalles.
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Pero cuando estaba ahí
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dije, señor, ¿por qué no me dijiste
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mucho tiempo atrás?
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Todo ese tiempo
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no me dijiste.
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Literalmente sentí
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en mi cuarto de oración
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como el Espíritu Santo puso su mano
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y literalmente sacó
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algo que no se encontró
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plebando en mi cuerpo.
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Y yo,
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yo,
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yo,
-
pero no me dije que lo hiciera
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como lo que diría a mí.
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¡hasta muchos años!
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Y de lo que fue el miéritu extraido
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de seguir incluyendo
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laENTE 35,
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un comentario que vivía
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entreka
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en mi cuerpo.
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No me hasta antsiga
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para que junkie
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ает
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la vida.
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No te dejas hablar. Así actuamos con el Señor a veces y Él espera, pacientemente. Así
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tú puedes acceder y Él está esperando y para que tú digas, ok, Señor, haz tu voluntad. Oro que
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mientras que estoy hablando, estén escuchando este mensaje y que el Espíritu Santo te esté
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resaltando áreas en tu propia vida, en la que tú tienes un velo, porque si has crecido abusado,
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y tu padre no fue bueno contigo, usamos ese filtro y cuando miramos al Señor lo vemos
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a través de ese filtro, pensamos que Él no va a cumplir su palabra, pensamos que Él es impuesto,
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y pensamos que Él está ahí planeando algo para hacernos doler. Alí tenías padres así que
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cuando hacías algo mal te daban un charclasso o algo, lo que podían encontrar lo que tenían en
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su mano. Ahora somos hijo y hija, entiendo que estás teniendo un mal día, te estoy pidiendo,
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les puedo decir, el Señor no es así, Él no te va a tirar charlas por dos lados,
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pero el Señor te está revelando ahora mismo y Él te está diciendo, yo quiero que tú
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veas a mí porque fuiste hecho a mí, fuiste hecho a mí semejanza, ya tienes todo lo que tienes que
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tener, pero déjame cultivar en ti mi imagen, así pueda ser mis manos y mis pies, y así la gente
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lo pueda conocer, pero sin velo, pero a cara descubierta, pueden decir, no sé lo que es de
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ti, no sé lo que tienes tú, tu matrimonio, no sé lo que tienen tus hijos, pero yo quiero lo que
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tú tienes, yo quiero servir al dios que tú sirves, no lo conozco, pero hay algo,
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algo que tienes, qué sucedería si la, si la iglesia cambiaría a cara descubierta,
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este mundo diría, yo quiero lo que ustedes tienen, llévanme a Jesús porque lo puedo ver a través de ti,
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dímelo que tengo que hacer para recibirlo en mi corazón, el Espíritu Santo está purificando su novia,
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nos está limpiando, sanándonos de heridas muy profundas del pasado, no tienes que estar
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caminando con las heridas profundas del pasado, no tienes que caminar con todo el trauma y el abuso del
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pasado, si hay un padre que es un padre a los que no tienen padre, si ya hay un padre que está
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más cercado que un hermano, si hay alguien que viene, cuando mencionamos su nombre y te puedes
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sanar por dentro de los traumas más profundos que han experimentado, y me pueden preguntar,
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¿tú ya lo has hecho? Yo estoy en el proceso, él ha cortado cosas de mí, pero todavía estoy ahí en las manos
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del aparero, y él ahí está trabajando, él ahí se está moviendo, y él está llamando una iglesia que lo vea en,
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que está transformados por la transformación de su mente, renovando su mente y para que tu corazón esté
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abierto y se dé, y se dan espíritus a todos cerrados aquí, espíritus santo, no hay psicólogo o
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psiquiatra que puede hacer lo que tú haces, nadie más nos puede tocar como tú nos puedes tocar,
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nadie puede recoger las piezas que ya fueron rotas y construir algo nuevo en la vez, nadie más nos puede
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dar hermosura por cenizas, y señor la herencia más grande que podemos poseer es tu presencia,
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que ya está habitando dentro de nosotros, no sabes que eres el templo del Espíritu de Dios,
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Emmanuel, Dios con nosotros, si estás en esta casa y el Espíritu santo está jalando tu corazón,
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y sabes que hay arras en tu vida donde hay un velo, y el Señor está brillando su luz,
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en esas cosas ven al altar y responde a través del ceder, y entiende que no es nada más una mano sobre
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tu cabeza que va a provocar un cambio dentro de ti, pero es el Espíritu santo tocando esas áreas
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mientras que tú sedes, si eres tú quiero que venas al altar y yo creo que el Señor va a remover
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velo de tu rostro, creo que el Señor va a tocar áreas donde tú pensaste que él se había olvidado
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de esas áreas y él te va a empoderar a través de su gracia, entonces le puedes decir señor,
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haz lo que solamente tú puedes hacer, señor, yo cedo esta área, yo te quiero ver, te quiero ver a
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ti solamente a ti.