Sermon
Homily | Español | June 28, 2026 | Quiet Faith In Ordinary Kindness | (Episode 177)
Publisher transcript
Transcript
-
The lectures of hoy inviting a reflection about a profound and sólid.
-
When we have in our being in the way, it transforms our manner of living and of amor.
-
The first lecture presents the minister of the profeta Eliseo in the sight of IX a.
-
Reconoció en él a un santo hombre de Dios.
-
Ante este descubrimiento, su respuesta llama nuestra atención.
-
No se limitó a un gesto de bondad ocasional con Eliseo, sino que le preparó un espacio in su casa, una pequeña habitación donde pudiera descansar siempre que pasara por allí.
-
Su hospitalidad fue intencional, generosa y arraigada en la fe.
-
Ese sencillo gesto abrió la puerta para que Dios actuara en su vida.
-
En un mundo a menudo marcado por el beneficio y el reconocimiento.
-
Impregnado de individualismo y egoísmo, su caridad silenciosa resalta de manera especial.
-
La mujer Sunam nos enseña que la fe no siempre se manifiesta con estruendo.
-
A menudo se encuentra en pequeños y constantes gestos de amor.
-
Cuando Eliseo quiso recompensarla, ella no pidió nada.
-
Estaba satisfecha con su vida.
-
Sin embargo, Dios ve más allá de la satisfacción aparente.
-
Bajo su silencio latía un anhelo oculto.
-
No tenía hijos.
-
Este detalle realza aún más su generosidad, pues su esterilidad no la llevó a la amargura, a la frustración y al encierro en sí misma.
-
Por el contrario, transformó ese vacío de su corazón en un espacio para acoger a los demás.
-
Dios siempre nos pedirá que convirtamos nuestras zonas áridas en manantiales de los que otros puedan beber.
-
Finalmente, por medio de Eliseo, Dios le promete un hijo.
-
Su reacción es profundamente humana.
-
Duda, casi teme creer.
-
La esperanza puede conllevar riesgos, especialmente cuando se ha dilatado por mucho tiempo la llegada de aquello que se anhelaba.
-
Pero la promesa de Dios se cumple fielmente.
-
Este pasaje nos recuerda con delicadeza que Dios se fija en lo que pasa inadvertido.
-
Los actos de bondad realizados con sinceridad no quedan ocultos a sus ojos.
-
En conclusión, hermanos, la primera lectura nos invita a vivir como esta mujer de Tsunam, es decir, a reconocer a Dios en los demás, a hacerle espacio en lo cotidiano, y a confiar en que Él conoce incluso los deseos ocultos de nuestro corazón, así como nuestros actos discretos de caridad.
-
Por otro lado, en el Evangelio de hoy, Jesús dice, el que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí.
-
No son palabras fáciles de digerir.
-
Jesús no pide un lugar en nuestra vida, sino el primer puesto.
-
Sin embargo, no nos pide que amemos menos a nuestras familias, sino que lo amemos a Él en primer lugar para así poder amar a los demás rectamente y en plenitud.
-
Cuando Dios ocupa el centro, nuestro amor se vuelve más libre, más profundo y menos controlador.
-
Luego Jesús habla de cargar la cruz.
-
A menudo pensamos en la cruz en términos de enfermedad, problemas o las dificultades inevitables de la vida.
-
Sin embargo, Jesús se refiere a algo más profundo.
-
La cruz del Señor es la decisión de vivir según el Evangelio, aunque ello no reporte poder, prestigio ni reconocimiento.
-
Significa aceptar que el verdadero amor siempre conlleva un costo.
-
La cruz implica dejar de ser el centro para que otro pueda ocupar ese lugar.
-
Supone pasar de una vida construida sobre el qué gano yo a una edificada sobre el qué necesita mi hermano.
-
In definitive, el Señor nos dice que quien no esté dispuesto a amar como Él ama, no puede seguirle.
-
Por último, en el Evangelio de hoy, Jesús nos anima a ser personas acogedoras y hospitalarias.
-
Cada gesto cuenta, incluso ofrecer un vaso con agua.
-
De este modo, nos recuerda que el cristianismo no consiste solo en decisiones grandes y trascendentales, sino también en la amabilidad cotidiana, la fidelidad silenciosa y la generosidad sencilla.
-
Toda elección hecha por Cristo, grande o pequeña, tiene un valor duradero.
-
Las preguntas que nos podemos hacer hoy son sencillas. ¿A quién ocupa verdaderamente el primer lugar en mi vida? ¿A quién le pide Dios hacer espacio en mi corazón?
-
Y a quien me llama a amar con mayor libertad.
-
Amén.