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¿Por qué estás triste?: Lucas 24:13-35

Alexandria Presbyterian Church Sermons

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  1. ¿Cómo están?

  2. Buenos días a todos.

  3. Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de los muertos.

  4. Tengamos una palabra breve de oración.

  5. Padre, oramos que tú bendigas esta palabra, úsala para tu gloria.

  6. Llega tú y alcanza los corazones aquí en este lugar y también a los que están mirando por el Internet.

  7. En el nombre de Jesús.

  8. Amen.

  9. Una vez se cuenta que el diablo quiso vender alguno de sus productos y puso a la venta alguna de sus armas diabólicas poderosas.

  10. André diabólico le pregunta a el diablo, no?

  11. Señor, ¿por qué tan alto el precio?

  12. A lo que Satanás responde, bueno, it's el arma más útil que tengo.

  13. Andrade de ella yo influencio a mucha gente, a través de ella yo confundo a las personas, and a través de ella yo logro mis propósitos.

  14. Y de igual manera como muchas armas tienen códigos, tienen números, la verdad yo no soy muy bueno para eso, pero digamos la, hay pistolas o qué sé yo revólveres, la F-40 y algo, códigos así, ¿no?

  15. De igual manera este comprador diabólico le pregunta a Satanás, y dígame, ¿y cuál es la característica de esta arma? ¿Cómo tiene algún código? ¿Tiene un nombre?

  16. Sí le dice Satanás.

  17. Es muy simple.

  18. Esta arma, su nombre es el desánimo, el desaliento, la falta de ánimo.

  19. Y sin duda que esta es un arma que el enemigo usa para atacarle a usted, a mí, a ustedes, para atacarnos permanentemente y lograr que nosotros o que muchos se aparten de la fe y que muchos caigan en este pesimismo y en esta, en este, vamos a decir, en este espíritu, en esta actitud de tristeza, de desesperanza.

  20. Y en esta oportunidad, quiero hablar de esto a través de esta historia de estos dos hombres que van camino a Emaús desde Jerusalén.

  21. Pero antes de permítame hablar un poco del contexto del pasaje.

  22. Dice acá in el capítulo 24 of Lucas, que no lo leímos, pero lo menciona previamente.

  23. Pero ¿qué pasó con los apóstoles?

  24. No les creyeron.

  25. Sin embargo, uno de ellos, que fueron dos, pero el más conocido Pedro, él va corriendo, dice la palabra, y a comprobar lo que había pasado, y qué ocurrió, ¿qué vio Pedro allí?

  26. Es que no estaba el cuerpo de Jesús.

  27. Vale decir que lo que las mujeres habían dicho, ahora para Pedro tenía sentido.

  28. Y aquí encontramos estos dos hombres en camino de Maús, que ellos habían escuchado esto de las mujeres y de los apóstoles, pero no lo creían, no lo creían.

  29. Para ellos Cristo seguía crucificado o seguía en la tumba.

  30. Y estaban caminando a esta ciudad, probablemente a su pueblo, a su casa, a 11 kilómetros más o menos, 7 millas de Jerusalén.

  31. Y probablemente estos dos hombres eran discípulos de Jesús, no de los más cercanos, no olvidemos que Jesús tenía 12 discípulos y también 70, y luego las multitudes.

  32. Quién sabe, a lo mejor eran parte de los 70, no sabemos.

  33. Y ellos solamente hablaban de la muerte de Cristo, tristes, dolidos, en extremo, a pesadumbrados por lo que había pasado, por lo que vieron en la cruz.

  34. Ellos vieron a Jesús crucificado.

  35. Luego vieron cómo lo bajaron de la cruz.

  36. Y luego vieron que fue a una tumba.

  37. Vale decir, ya no había esperanza.

  38. Lo que Jesús había prometido, lo que ellos entendieron que Jesús había prometido, ya no tenía sentido.

  39. Y parte de este pasaje es un cuadro sombrío de desesperanza, de no tener futuro.

  40. Y el mismo domingo de la resurrección, Jesús, aquí en este pasaje aparece a estos dos discípulos que van caminando a Emaús.

  41. Y aunque no lo reconocieron al principio, al momento cuando Jesús entró a sus casas, luego que ellos lo invitaron, él parte el pan.

  42. Dios les abre los ojos y ellos entienden quién era el Mesías, que este era el Jesús y él desaparece de la escena.

  43. Y esta es una de diez apariciones, y es una de las más descriptivas que encontramos.

  44. No olvidemos que Jesús apareció a más de 500 personas, ¿verdad?

  45. Una de las apariciones, otra, ¿no?

  46. Entonces son como al menos diez.

  47. Y que demuestran claramente que la resurrección de Jesucristo sí existió, fue real, ¿no es cierto?

  48. Y este es un cuadro de dos hombres caminando, sin esperanza.

  49. Un cuadro donde para ellos el Mesías ya había muerto.

  50. Pero que también es un cuadro donde muestra que Jesucristo resucita y ahora amanece un nuevo día para ellos en este camino a Emaús.

  51. San Jerónimo, un padre de la Iglesia del siglo IV, dice lo siguiente: nada embriaga tanto como la tristeza que arrastra al alma hasta la muerte.

  52. Créanme, hermanos y amigos, cuando la tristeza toma lugar in nuestros corazones, esto puede llevarnos a situaciones delicadas, a situaciones más profundas, tales como la depresión, por ejemplo.

  53. En medio de la desesperanza y el dolor, Jesús se pone al lado de estos dos caminantes y les hace una pregunta, versículo 17. ¿Por qué están tristes?

  54. Y es la pregunta que yo quiero hacer hoy día en esta oportunidad. ¿Por qué usted está triste? ¿Qué lo mantiene en este valle de tristeza?

  55. Siendo que el Señor Jesús ya resucitó.

  56. Siendo que el Señor Jesús venció la tumba y Él resucitó para darnos vida y vida en abundancia.

  57. La RAE, la Real Academia Española, define la tristeza como el estado de ánimo que se caracteriza por un sentimiento de dolor o desilusión que incita al llanto.

  58. Cuando Jesús aparece aquí y se pone al lado de estos dos hombres, la desesperanza se transforma en gozo.

  59. Alguien dijo, cuando se pierde la esperanza ya no hay más que hablar, porque sin esperanza el corazón deja de moverse.

  60. La esperanza es la que empuja, la que sueña, la que nos hace seguir adelante.

  61. No la esperanza en sí misma.

  62. Como decimos muchas veces, no creemos en la fe en sí misma, creemos en Jesús.

  63. Tenemos fe en Jesucristo.

  64. Tenemos esperanza, gracias a Jesucristo, que Él venció la cruz, venció la muerte.

  65. Y en el versículo 16 nos dice, sus ojos estaban velados.

  66. La palabra original del griego es retenidos.

  67. Sus ojos estaban retenidos. ¿Qué significa esto?

  68. Tiene el sentido que cuando una palabra la tenemos en la punta de la lengua y no nos recordamos. ¿Le ha pasado a usted cuando una persona, alguien se acerca y le dice, oye, ¿tú te acuerdas de esta persona, este hombre alto, te es blanca, como dicen in Mexico, güerito, pelorrubio, no?

  69. Ojos café, marrón, qué sé yo. ¿Te acuerdas de él y que tenía una característica, que caminaba de esta manera, qué sé yo?

  70. Ay, lo tengo en la punta de la lengua.

  71. Lo sabe, pero no se acuerda.

  72. Lo tiene, ahí está.

  73. Ese es el sentido que tiene que los ojos de ellos estaban velados.

  74. Cuando Jesús va caminando con ellos y les hace esta pregunta, ¿por qué están tristes?

  75. Y ellos como que lo conocemos a este hombre en alguna parte.

  76. Pero dice la palabra que sus ojos estaban velados, porque era el plan de Dios, ¿no es cierto?

  77. Eso es lo que dice el texto.

  78. Y en un momento de angustia, de desilusión, tristeza profunda, Jesús hace algo muy, muy interesante aquí en este pasaje.

  79. Él se puso al lado de ellos y Cristo, el Señor se interesó en la conversación de estos dos hombres.

  80. Ahora la pregunta es ¿cómo demostró esto?

  81. Simplemente de este modo.

  82. Él hizo una simple pregunta. ¿Por qué están tristes?

  83. Y es la pregunta que Él nos hace hoy día a nosotros. ¿Por qué usted, hermana, hermano, amigo, por qué está triste?

  84. Jesús usaba, no solamente aquí, pero en muchos pasajes, él usa preguntas para provocar a la reflexión, para confrontar creencias erróneas y guiar a las personas hacia la verdad, con preguntas. ¿Por qué?

  85. Las preguntas tienen un poder muy especial.

  86. Las preguntas fomentan un diálogo en lugar de un monólogo.

  87. Le ha tocado a usted a veces hablar con personas que hablan, hablan, hablan, hablan, y usted callado, escucha, escucha, escucha.

  88. Y ya empieza a ser un poquito aburrido el tema, ¿no?

  89. Porque usted escucha, escucha, escucha.

  90. Jesús no quería hacer eso.

  91. Él no quería hacer un monólogo.

  92. Jesús quería interactuar.

  93. Jesús quería que su oyente respondiera y que el oyente entendiera lo que Jesús estaba tratando de comunicar.

  94. Entonces Él fomenta el diálogo.

  95. También revela lo que las preguntas revelan realmente lo que hay en el corazón de una persona.

  96. Eso hace las preguntas.

  97. Y tercer aspecto de las preguntas es que las preguntas construyen puentes, no muros.

  98. Hacer preguntas demuestra un interés genuino y también demuestra respeto por las personas.

  99. Tal vez usted a veces se pregunta, ¿cómo voy a hablar con las personas que no conocen a Jesús?

  100. Y usted, ¡ay, se rompe la cabeza! ¿Cómo lo hago?

  101. Bueno, podemos usar preguntas.

  102. Estás bonito el día, ¿no? ¿Qué te parece el día?

  103. Oh, lindo el perrito, ¿de qué raza es el perrito?

  104. Oh, mira, tiene algo en la patita.

  105. Y ya, ahí comenzó la conversación, ¿no es cierto?

  106. Ahí se abrió un tema.

  107. Y después vamos con preguntas más profundas. ¿Y cómo estás?

  108. Y si usted tiene más profundidad y amistad, usted ya puede ir más profundo. ¿Cómo está tu familia? ¿Cómo está tu hija? ¿Cómo está tu hijo? ¿Y qué has pensado? ¿Has pensado alguna vez en tu vida espiritual? ¿Se da cuenta?

  109. Preguntas.

  110. Jesús hacía eso.

  111. Usemos preguntas para abrir conversaciones con creyentes y con no creyentes.

  112. Para poder ser de influencia y tener la capacidad de poder ayudar a otros.

  113. Ellos habían, estos dos hombres habían recibido el informe de las mujeres y de otros en el versículo 24 y no les creyeron.

  114. No creyeron que Cristo había resucitado.

  115. Para nada, no podían creer eso.

  116. Hay muchos que no pueden creer ni aceptar que Cristo resucitó.

  117. Y tratan de levantar y proponer argumentos y teorías que atacan la fe cristiana para destruir la resurrección.

  118. Porque usted sabe que si se logra destruir esta verdad histórica, este hecho histórico innegable de que Cristo resucitó realmente, es que toda nuestra fe no tiene sentido.

  119. Vana sería nuestra fe, como dice Corintio, ¿no es cierto?

  120. Y esta teoría se le llama la teoría de la tumba vacía.

  121. Y esta teoría dice, los discípulos robaron el cuerpo.

  122. Ahora, ¿usted cree que estos discípulos, de lo que nosotros leemos de la escritura, estos valientes discípulos, ¿no es cierto?

  123. Valientes discípulos, que salieron, que todos huyeron y escaparon cobardemente y con las piernas temblando, ¿no?

  124. Y con los dientes, rechinando los dientes, de temor, de miedo, el apóstol Pedro que lo niega tres veces sin temor a nada, ¿no?

  125. Así somos nosotros. ¿Usted cree que estos discípulos apóstoles iban a tener, tuvieron la capacidad de ir y robar el cuerpo?

  126. Más aún sabiendo que históricamente cuando los romanos se les pedía y ellos sabían que tenían que cumplir con esta obligación en términos de, por ejemplo, cuidar algo importante, ¿qué hacían?

  127. Ponían un sello, ¿verdad?

  128. Romano, para decir, aquí nadie entra, nadie toca esto, nadie lo puede abrir.

  129. A la tumba le pusieron un sello.

  130. Nadie podía penetrar ese lugar.

  131. Segundo, se puso una vigilancia constante, una guardia romana, porque los religiosos lo pidieron, se lo pidieron al gobernador romano.

  132. Y no estamos hablando de un soldado que estaba parado ahí con su lanza y con su espada.

  133. No, no estamos hablando de eso.

  134. Estamos hablando de al menos cuatro soldados y según los entendidos pueden ser hasta 16 soldados.

  135. No está claro cuánto.

  136. El otro aspecto de la tumba vacía, dicen en los incrédulos, ¿no?

  137. Las mujeres fueron a la tumba equivocada.

  138. Ahora, si ustedes lo analiza bien, y cuando leemos los pasajes y los textos de la escritura, todos vieron a Cristo crucificado, todos los vieron allí.

  139. Todos llorando, las mujeres al pie de la cruz, gimiendo por la muerte, su madre, María llorando por su hijo.

  140. Ven cuando lo bajan.

  141. And the tumba that was colour, in una tumba especial, in una roca, en un orificio allí.

  142. And in this time las tumbas con una gran piedra que la rodaban y bloqueaban la entrada.

  143. And luego vino el sello romano y la guardia.

  144. Ellos vieron eso.

  145. La tumba es esta. ¿Se imagina usted yendo, las mujeres, el primer día de la semana, el domingo, cuando van a ungir el cuerpo y van corriendo y no, van a la tumba cuatro en vez de ir a la una?

  146. Es que no tiene sentido.

  147. No es lógico.

  148. Josefo dice, la resurrección de Jesús al que apodaban el Cristo es la evidencia que este grupo llamado los nazarenos predicaban un evangelio o un mensaje transformador.

  149. Josefo no era creyente.

  150. José fue judío, pero era un historiador secular, objetivo, y él escribió esto.

  151. No lo está escribiendo el apóstol Juan, el apóstol Pedro, no, lo está escribiendo un secular.

  152. Vale decir, hermanos, la resurrección de Jesucristo tuvo un impacto tal que afectó y empezó a afectar aún a gente no creyente que en algún momento también llegaron a ser creyentes y conocieron a Jesús.

  153. Ahora, amigos, hermanos, ¿qué pasa cuando permitimos que la tristeza nos controle?

  154. Estos dos hombres iban caminando a Maús con una tristeza profunda.

  155. Se llenaron de temor, como si Dios estuviese muerto.

  156. Y cuando nosotros caemos en ese estado de tristeza, podemos caer en el mismo espíritu.

  157. Nos podemos desesperar como si Dios no existiera en el trono, como si Dios ya no existe y no está en su trono.

  158. Oramos débilmente como si Dios estuviera tan lejos.

  159. Eso puede hacer la tristeza en nuestro corazón si nos dejamos dominar por ella.

  160. Ahora, hay una sola verdad que armoniza con el rápido crecimiento de la Iglesia en el primer siglo.

  161. Y es una sola.

  162. Cristo resucitó.

  163. Cristo salió de la tumba.

  164. Dice un autor lo siguiente, H.F.

  165. Amel, en el 1871.

  166. Es peligroso abandonarse en una excesiva aflicción.

  167. Esta suprime totalmente el valor en nosotros y aún todo deseo de remedio.

  168. La tristeza puede tomar control en nuestra vida.

  169. Jesús, aquí Él ya tuvo una conversación con estos hombres.

  170. Les hace una pregunta.

  171. Ya tenía, ya abrió la puerta con estos dos caminantes.

  172. Y ahora este Jesús resucitado los consuela, los ministra usando las Escrituras.

  173. Ese fue el segundo aspecto que vemos en el pasaje.

  174. Ellos no lo reconocieron porque sus ojos fueron retenidos por Dios.

  175. Lo tenían en la punta de la lengua, como ya expliqué, ¿no?

  176. O estaban cegados.

  177. Aunque él tenía un cuerpo glorificado, su apariencia seguía siendo humana.

  178. Y él estaba caminando con ellos y Jesús lo que hace acá para ministrarlos, Él apela a las Escrituras.

  179. Y a partir del Pentateuco, los libros de Moisés, luego pasando por los profetas, Él está trazando un hilo, está concluyendo una línea lógica hasta concluir ahí en el Calvario, en la cruz, donde Él fue martirizado.

  180. Todas las Escrituras nos hablan de Cristo.

  181. Desde allá en Génesis 3.15, cuando ya está anticipando la muerte de Cristo y al mismo tiempo la victoria sobre Satanás.

  182. Génesis 3.15.

  183. En Hechos 10, 43 nos dice, de este de Jesús, dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeron recibirán perdón de pecados en su nombre.

  184. El cuadro que en el Antiguo Testament nos presenta no se limita única y exclusivamente a versículos, sino que vemos hechos históricos, como el Cordero de la Pascua en el Antiguo Testament.

  185. Se acuerda cuando los judíos tenían que dejar Egipto y el Señor les da la orden de hacer una marca con sangre, los dinteles de las puertas.

  186. Esa es una señal de la sangre de Cristo.

  187. Y Cristo no olvidemos que él falleció y él murió el día de la Pascua allí en Jerusalén.

  188. Las tipologías son incontables, tipos de Cristo que encontramos.

  189. Cuando Abraham quiere sacrificar a su hijo Isaac, es una tipología de Cristo.

  190. Cuando vemos cuando en el desierto los israelitas están siendo mordidos por la serpiente por causa de su pecado.

  191. El Señor le ordena a Moisés que se levante una serpiente y todo el que mira a la serpiente va a ser sanado.

  192. Es una señal de Cristo que va a ser levantado, y eso es lo que dice el Nuevo Testamento.

  193. Las profecías cumplidas al pie de la letra.

  194. Isaías 53, varón de dolores, experimentado en quebranto.

  195. Cientos de años profetizadas, muchas de estas cosas, y que se cumplen in Jesucristo en el Nuevo Testamento.

  196. Y en camino de Maús, cuando Jesús hace esta pregunta, ¿de qué hablan?

  197. Cleófas, creo que Él era como muchos who viven el día de hoy.

  198. Él tenía un evangelio a medias.

  199. Cleófas cuando responde, no sabemos quién era exactamente Cleófas un discípulo.

  200. Él plantea un evangelio sin esperanza.

  201. Solo habló de la muerte de Jesús.

  202. No, ya Jesús murió, él está en la tumba.

  203. Hizo muchos milagros, sí, un buen hombre, hizo señales, convirtió el agua en vino, sanó a Lázaro, lo resucitó a Lázaro, le dio vista a los ciegos, sí, tremendo, poderoso.

  204. Pero está en la tumba, se murió, ahí está.

  205. Y hoy día muchos creen en un Jesús muerto, en un Jesús que todavía está clavado en la cruz.

  206. Por eso es que usted en nuestras iglesias no va a haber una cruz con el Cristo ahí crucificado, digamos.

  207. Simplemente vemos el símbolo de la cruz como un recordatorio.

  208. Para nosotros hay esperanza.

  209. Cristo ya resucitó.

  210. La resurrección de Jesús es fundamental para el Evangelio.

  211. Si Cristo no hubiese resucitado, estaríamos perdidos.

  212. Sin la resurrección no hay buenas noticias.

  213. El Evangelio es la muerte, pero también la resurrección.

  214. Los dos elementos van de la mano.

  215. Y lo que trae perdón de pecados son estos elementos, la muerte y la resurrección, y produce gozo eterno en nuestros corazones.

  216. Ahora, para que muchos puedan entender estas verdades, estas realidades, la muerte y la resurrección de Cristo, Jesús necesita abrir el entendimiento del hombre.

  217. Dice el versículo 31 a Entonces les fueron abiertos los ojos.

  218. Después que Jesús estuvo con ellos.

  219. La obra del Espíritu Santo hoy en día es necesaria para que personas puedan ver y entender a Jesús y comprender que Él es el Salvador, que Él ha resucitado.

  220. Y Dios debe abrir los ojos de las personas.

  221. que el hombre en su naturaleza está muerto.

  222. Allí en Hechos 16,14, una historia muy bonita cuando Pablo está predicando a un grupo y hay una mujer, Lidia, dice que el Espíritu Santo le abrió el entendimiento a Lidia para que ella escuchara la palabra atentamente.

  223. Interesante.

  224. Ahí lo dice literalmente.

  225. Eso es lo que necesitamos el día de hoy.

  226. Usted tiene personas que no conocen a Jesús, personas que están alejadas del Señor.

  227. Ore para que el Espíritu Santo pueda penetrar y abrir el entendimiento, como lo hizo con nosotros.

  228. Y la palabra de Dios es la que tiene que venir.

  229. Y cuando logramos entender la palabra, por eso que Lidia, esta mujer que estaba escuchando allí a Pablo, cuando ella entendió, le abrieron los ojos, ella comprendió la palabra de Dios y ahí pudo entender quién era Jesús.

  230. Y el corazón puede tener vida.

  231. Todos necesitamos de la palabra para que penetre en nuestros corazones.

  232. Romanos 10, 17 nos dice, así que la fe es por el oír y el oír por la palabra de Dios.

  233. Una vez habían esperado grandes cosas de Él, estos hombres, y ahora solo las recordaban.

  234. Gratos recuerdos.

  235. Fueron lentos para creer, se dejaron dominar por el pesimismo y perdieron el gozo.

  236. Hemos perdido el gozo de la salvación.

  237. Por causa de las adversidades, por causa de las circunstancias de la vida.

  238. Muchas veces perdemos el gozo porque nos dejamos llevar por la tristeza.

  239. Y el Señor está llamándonos a luchar contra eso.

  240. Ahora, ¿cuál fue el resultado del acercamiento de Jesús a estos caminantes?

  241. Jesús viene y aparece.

  242. Camina al lado de estos dos hombres.

  243. En primer lugar, su acercamiento, su conexión con ellos, su apertura, sus preguntas, su enseñanza, produjo cambios.

  244. Cambios.

  245. Cuando Cristo viene y se acerca a nosotros, cuando Cristo se pone a nuestro lado, créanme, hay cambios.

  246. Vidas cambian.

  247. Vidas cambian.

  248. Dice el texto que ellos, después que se dan cuenta que Jesús, que él era el Mesías, dicen, oye, ¿pero acaso no ardía nuestro corazón cuando Él venía caminando con nosotros?

  249. Luego cuando están ahí comiendo con Jesús y Él parte el pan, dice que sus ojos fueron abiertos y ahí lo reconocieron.

  250. Ahí lo reconocieron.

  251. Y cuál fue la reacción, cuál fue el cambio?

  252. Dice el versículo 33, volvieron a Jerusalén. ¿Por qué volvieron a Jerusalén?

  253. Acuérdense que estaban 7 millas de distancia.

  254. Volvieron atrás, 7 millas.

  255. Aproximadamente eran las 9 de la noche.

  256. Aproximadamente.

  257. Tal vez más tarde.

  258. Estaba oscuro.

  259. No había iluminación como ahora.

  260. En esos días los peligros de animales, los caminos, los asaltantes, el robo, qué sé yo, eran lugares peligrosos.

  261. Pero a ellos no les importó la noche, no les importó el peligro, nada.

  262. Simplemente había que compartir las buenas nuevas con los otros que estaban allá en Jerusalén.

  263. Cristo te hace una pregunta hoy, nos hace una pregunta hoy. ¿Por qué estás triste?

  264. Alguien dice, Pastor, ¿cómo puedo salir de la depresión, del desánimo, de la tristeza?

  265. Bueno, déjame sugerirte un par de cosas.

  266. Primero, invita a Jesús a caminar a tu lado en este viaje de la desesperanza a la esperanza.

  267. Segundo, escudriña las escrituras.

  268. Aparta tiempo para escudriñar las escrituras, leerlas, meditarlas.

  269. Es tan básico lo que estoy diciendo, pero saben, el Evangelio es simple, es sencillo.

  270. El Evangelio es mucho más sencillo y simple de lo que usted imagina.

  271. El problema es que nosotros lo complicamos.

  272. Lea la Biblia.

  273. En la medida que la vas leyendo, vas a ir alimentando tu espíritu.

  274. El Espíritu Santo te va a alimentar.

  275. Tercero, invita a Jesús a tu hogar.

  276. Como lo hicieron estos dos caminantes.

  277. Tienes un problema matrimonial, invita a Jesús a ser parte de tu matrimonio.

  278. Tienes un problema en tu trabajo, tienes un problema con tus hijos, que tus hijos son rebeldes, no, no te obedecen, no te escuchan.

  279. Invita a Jesús a tu hogar.

  280. Invítalo a ser parte de tu vida.

  281. Y vas a ver que poco a poco van a haber cambios.

  282. Segundo aspecto, es que esta es la ocasión, creo yo, en que estamos celebrando la resurrección.

  283. Hemos recordado la muerte de Cristo el día viernes.

  284. Esta es la ocasión para considerar, arreglar temas pendientes.

  285. Hemos cargado probablemente con problemas en el corazón por años.

  286. Hemos cargado nuestro corazón con amarguras, con resentimientos, con faltas de perdón.

  287. Tal vez es el tiempo de ajustar cuentas con el Señor.

  288. Se cuenta que a fin de año, en la fiesta de Año Nuevo, típica en nuestros países y en todo lugar, alguien le anima a otro a hacer las paces con su ex amigo, o con un amigo que lo tenía, digamos, lo había bloqueado, porque le había ofendido.

  289. Así que este hombre ya le escuchó a su amigo y dice, ok, voy a hacer el intento.

  290. Y fue donde su amigo con el cual tenía una diferencia, no?

  291. Se le acerca y le dice, hey, amigo mío, quiero decirte que te deseo un feliz año nuevo, pero uno solo.

  292. Sabe, nosotros como seres humanos tenemos un conflicto y una lucha interna muy fuerte con el resentimiento.

  293. Nos ofendemos tan fácilmente cuando nos tocan a nosotros, no?

  294. Pero cuando ofendemos nosotros a otros, nosotros a otras personas, ahí queremos que la cosa sea más blanda, ¿no?

  295. Pero cuando a mí me ofenden, soy muy exigente.

  296. Cristo nos llama a venir a él.

  297. Él es el amigo de los pecadores.

  298. Sin duda que no hay nada.

  299. No hay nada terrible que tú hiciste alguna vez that the Señor no pueda perdonar.

  300. Dice the Escritura that if confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo fordonar nuestros pecados and limpiar.

  301. No dejes pasar el time to arreglar situations that are amarging to your corazon.

  302. Solo ríndate a Jesus, pide perdon, anda anda la situation with this person.

  303. Phil se rifle.

  304. But he was on a cement, recuerda alone who realmente salió de la tumba, Jesucristo.

  305. Amén.

  306. Jesucristo salió de la tumba y la noticia del Cristo resucitado transformó a los discípulos.

  307. Aunque al principio no esperaban la resurrección.

  308. Una vez que lo vieron, estuvieron dispuestos a morir por su fe.

  309. Y eso fue lo que ocurrió prácticamente con todos los apóstoles.

  310. Todos murieron, excepto uno que fue, que murió de anciano, Juan, en una isla.

  311. Los demás todos fueron martirizados.

  312. A veces los problemas de la vida nos hacen perder la esperanza.

  313. Aunque conozcamos y aunque reconozcamos que la Biblia nos está animando y nos está enseñando, pero todavía no tenemos fe y no confiamos en el Señor.

  314. La compañía de Jesús, así como de estos dos hombres, nos puede iluminar el camino.

  315. La resurrección de Jesús nos da esperanza, transforma nuestros corazones y nos anima a testificar con valentía, porque Él vive y camina con nosotros.

  316. La resurrección de Jesús es una esperanza viva. ¿Has resucitado Cristo en tu corazón? ¿O para usted todavía está en la tumba? ¿Le consume el pesimismo y la duda?

  317. Y como Jesús le preguntó a estos dos hombres, ¿por qué estás triste hoy?

  318. Yo espero que el Señor pueda darte la gracia y ayudarte a entender que Jesucristo ya Él está trabajando y sigue trabajando en tu vida.

  319. Y Él es el Señor, Él es soberano, Él tiene control de todas las cosas.

  320. Jesucristo está caminando a tu lado.

  321. Invítalo a tu hogar, invítalo a tu casa.

  322. Y si todavía no le entregaste tu vida a Jesús, dile, Señor Jesús, yo te ruego que entres en mi corazón, que tomes el control de mi vida.

  323. Guíame, Señor.

  324. Yo no puedo por mi cuenta.

  325. Ya no puedo seguir así.

  326. Yo admito que soy pecador.

  327. Admito que te he ofendido, Señor.

  328. Y gracias por enterarme de que tú puedes perdonar aún ese pecado terrible que yo cometí y tú puedes darme una vida nueva.

  329. Te acepto como mi Señor y Salvador.

  330. En el nombre de Jesús.

  331. Amén.

  332. Y amén.

  333. Dios te bendiga.